DIOS RESPONDE NUESTRAS ORACIONES Y NOS FORTALECE

LEAMOS HOY 19 DE JUNIO SALMOS 138.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Cuando te llamé, me respondiste; me infundiste ánimo y renovaste mis fuerzas” (Ver. 3).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 138.-

El salmo 138 fue compuesto por David y es considerado un salmo real. Probablemente el salmo se escribió cuando los filisteos desafiaron el surgimiento del reino de David, y como respuesta de clamar a Dios, se ganó una victoria. Otros no fijan un hecho específico para su escritura y creen que puede ser cualquier experiencia que atravesó David, en la que Dios contestó su oración, recobró su vitalidad, expresó un cántico de acción de gracias y promete reconocer a su Señor delante de todos los dioses paganos y ante reyes. La plegaria concluye con una declaración de fe: “Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos. Este salmo nos enseña que DIOS CONTESTA LAS ORACIONES.- Santiago nos amonesta a pedir en forma apropiada: “Pedid y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Sant 4:3). Jesús nos enseña la forma apropiada en la que debemos elevar nuestras oraciones y plegarias: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá” (Mat 7:7,8). DIOS NOS ANIMA Y ROBUSTECE.- Mientras lo invocamos en oración se fortalece nuestra confianza de que Él es nuestro Salvador personal y sentimos su presencia acompañándonos en todos los momentos de nuestra vida.

CITA SELECTA.-

“Mientras hablamos de Jesús, mientras lo invocamos en oración, se fortalece nuestra confianza de que es nuestro Salvador personal y amante, y su carácter aparecerá cada vez más hermoso. Podremos disfrutar de ricos festines de amor, y al creer plenamente que somos suyos por adopción, podremos gustar del cielo por anticipado. Esperad en el Señor con fe. Mientras oramos, él atrae nuestra alma y nos hace sentir su precioso amor. Nos aproximamos a él, y podemos mantener una dulce comunión con él. Vemos con claridad su ternura y compasión, y el corazón se quebranta y enternece al contemplar el amor que nos es dado. Ciertamente sentimos que hay un Cristo que mora en el alma. Vivimos en él, y nos sentimos a gusto con Jesús”.

(Or 13).

ORACIÓN:

DIOS Y PADRE. MUCHAS GRACIAS POR RESPONDER NUESTRAS ORACIONES QUE ELEVAMOS AL TRONO DE TU GRACIA. TE PEDIMOS QUE CONTINÚES ATENDIENDO NUESTROS RUEGOS Y TE SUPLICAMOS QUE NOS ALIENTES Y FORTALEZCAS CON TU PRESENCIA DE MANERA CONTINUA. POR JESÚS, AMÉN