DESAFÍO: DECIR PALABRAS DE APOYO, CONSUELO Y ESPERANZA A LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN

LEAMOS HOY 26 DE JULIO PROVERBIOS 25.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Manzana de oro con incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo” (Ver. 11).

COMENTARIO HISTÓRICO DE PROVERBIOS 25.-

Esta sección del libro de Proverbios fueron copiados por los hombres sabios del rey Ezequías. Proverbios 25:7–15 desarrolla el tema del uso apropiado de la lengua. La palabra que decimos deben ser apropiadas: 1) La palabra dicha oportunamente es como los adornos preciosos en el hogar; 2) El maestro que corrige al oído, es como las joyas preciosas; 3) El mensajero fiel, o el hombre fiel cumple su misión exitosamente cuando dice las palabras en forma oportuna y con tacto.
En el versículo 16, se nos insta a que las palabras que expresemos sean de bendición para otros, ya que una palabra pronunciada en forma correcta y con tacto, tiene la hermosura que se asemeja a la de una fruta de oro con figuras o adornos de plata. Usemos las palabras para: 1) CONSOLAR EN EL MOMENTO OPORTUNO.- Existen dos momentos oportunos para brindar palabras de consuelo: Inmediatamente después del hecho que produjo el dolor, las personas necesitan de apoyo por lo que debemos expresar palabras sinceras de condolencias; se recomienda que un mes después de lo acontecido, cuando muchos olvidaron lo acontecido, vamos a visitarlos para orar y expresar nuestras palabras de consuelo; 2) DECIR LA VERDAD, PERO CON AMOR.- No dejemos de hablar la verdad, pero que sea sazonada con amor, y teniendo el cuidado de cómo lo hacemos y el tono en que decimos; 3) FELICITAR EN EL TIEMPO APROPIADO.- Debemos dar palabras de felicitaciones el día que se cumple años, el día de aniversario, el día del logro alcanzado, no la semana siguiente, ni el mes siguiente.

CITA SELECTA.-

“Recordad que todos tienen que arrostrar duras pruebas y resistir rudas tentaciones, y que algo podéis hacer para aliviar estas cargas. Expresad vuestra gratitud por las bendiciones de que gozáis: demostrad el aprecio que os merecen las atenciones de que sois objeto. Conservad vuestro corazón lleno de las preciosas promesas de Dios, a fin de que podáis extraer de ese tesoro palabras de consuelo y aliento para el prójimo. Esto os envolverá en una atmósfera provechosa y enaltecedora”

(MC 199).

OREMOS:

DIOS DE MARAVILLAS. TE PEDIMOS PERDÓN POR LAS PALABRAS INAPROPIADAS QUE HEMOS EXPRESADO A NUESTRO CÓNYUGE, HIJOS, FAMILIA O PERSONAS QUE NOS RODEAN. QUE NUESTRAS PALABRAS SIRVAN PARA EDIFICAR, CONSOLAR Y APOYAR. POR JESÚS, AMÉN.