INTERROGANTE: ¿HEMOS DESARROLLADO LA HABILIDAD DE CONSOLAR A LAS PERSONAS QUE SUFREN OPRESIÓN O DOLOR?

LEAMOS HOY 5 DE AGOSTO ECLESIASTÉS 4.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no había consolador” (Ver. 1).

COMENTARIO HISTÓRICO DE ECLESIASTÉS 4.-

Este capítulo analiza el tema de la violencia y las injusticias. Salomón incentiva a no trabajar solos, sino formar equipos, porque cuando uno se desanima o fracasa, tendrá a alguien para que pueda apoyar y reanimar. Pidamos a Dios cultivar el don de la consolación:

1) CONSOLAR A LOS QUE SUFREN OPRESIÓN.- Las personas que sufren opresión laboral, injusticia social, maltrato familiar, segregación racial, o discriminación de género, necesitan de una “mano que sostenga”, de un “abrazo que fortalezca”, o de un consejo sabio que le ayude a superar la crisis.

2) CONSOLAR A LOS QUE ESTÁN PASANDO POR DOLOR.- El dolor en el ser humano se manifiesta por: 1) Sufrimiento por enfermedades terminales o dolor que produce el mismo mal; 2) Dolor por la muerte de un ser querido; 3) Lágrimas productos de la ingratitud.

En estos últimos días los países latinoamericanos estamos siendo azotados por el Covid-19, por lo que necesitamos consolar a los que están sufriendo. Tenemos familiares, compañeros, amigos y vecinos que están enfermos; ellos necesitan de consuelo, por lo que debemos hacer llamadas para que sientan que no están solos; preparar una comida y dejarle en la puerta de la casa; conseguir las medicinas o buscar a un médico para que los atienda.

CITA SELECTA.-

“Muchos no tienen fe en Dios y han perdido la confianza en los seres humanos. Pero aprecian los actos de simpatía y de ayuda. Sus corazones se conmueven cuando ven que personas que no buscan la alabanza mundana ni compensación alguna, van a sus hogares para ayudar a los enfermos, para alimentar a los hambrientos, para vestir a los desnudos y para consolar a los tristes, y cuando ven que le señalan tiernamente a Aquel de cuyo amor y piedad el obrero humano es sólo un mensajero, sienten gratitud y se enciende su fe. Ven que Dios se preocupa de ellos y quedan preparados para escuchar la enseñanza de su Palabra”.

(CSI 385).

ORACIÓN:

PADRE DE CONSOLACIÓN. TE DAMOS GRACIAS POR QUE, EN LOS MOMENTOS DE MUCHO DOLOR, HEMOS SENTIDO TU PRESENCIA. TE PEDIMOS QUE NOS OTORGUES LA SENSIBILIDAD DEL CIELO PARA PODER CONSOLAR A LAS PERSONAS QUE ESTÁN SUFRIENDO POR EL COVID-19. POR JESÚS, AMÉN.