DESAFÍO: HACER OBRAS DE JUSTICIA, PARA QUE NOS VAYA BIEN Y ENTREGAR NUESTRO CORAZÓN A DIOS

LEAMOS HOY 24 DE AGOSTO ISAÍAS 3.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Dichoso el justo, porque le irá bien y gozará del fruto de sus acciones.” (Ver. 10).

COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 3.-

La capital del reino del Sur de Israel, tenía como capital a Jerusalén. Los habitantes de ésta ciudad tuvieron una conducta idólatra e inmoral muy pecaminosa. A pesar de las represiones que Dios envió por medio de sus profetas, ellos no cambiaron su forma de actuar, por el contrario, aumentaron sus pecados y desafiaron a Dios. Por esa razón, Isaías profetiza el pronto juicio divino que caería sobre los dirigentes explotadores: militares, jueces, ancianos y consejeros, Jerusalén sería sitiada y sus líderes destruidos. En medio del mensaje sombrío, Dios otorga esperanza: A la larga el justo recibirá la recompensa divina y el malvado su castigo. Dios hace dos promesas: 1) AL JUSTO LE IRÁ BIEN.– Dios afirma por medio de su Palabra, que sus hijos fieles gozan de las bendiciones divinas: “Porque así dice el Señor de los ejércitos, cuya gloria me ha enviado contra las naciones que los despojaron, porque el que los toca, toca la niña de su ojo”; “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito”; 2) GOZARÁ DE SUS ACCIONES. Jesús dice: “En la renovación de todas las cosas, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, ustedes que me han seguido se sentarán también en doce tronos para gobernar a las doce tribus de Israel. Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna”. 

COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 3.-

La capital del reino del Sur de Israel, tenía como capital a Jerusalén. Los habitantes de ésta ciudad tuvieron una conducta idólatra e inmoral muy pecaminosa. A pesar de las represiones que Dios envió por medio de sus profetas, ellos no cambiaron su forma de actuar, por el contrario, aumentaron sus pecados y desafiaron a Dios. Por esa razón, Isaías profetiza el pronto juicio divino que caería sobre los dirigentes explotadores: militares, jueces, ancianos y consejeros, Jerusalén sería sitiada y sus líderes destruidos. En medio del mensaje sombrío, Dios otorga esperanza: A la larga el justo recibirá la recompensa divina y el malvado su castigo. Dios hace dos promesas: 1) AL JUSTO LE IRÁ BIEN.- Dios afirma por medio de su Palabra, que sus hijos fieles gozan de las bendiciones divinas: “Porque así dice el Señor de los ejércitos, cuya gloria me ha enviado contra las naciones que los despojaron, porque el que los toca, toca la niña de su ojo”; “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito”; 2) GOZARÁ DE SUS ACCIONES. Jesús dice: “En la renovación de todas las cosas, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, ustedes que me han seguido se sentarán también en doce tronos para gobernar a las doce tribus de Israel. Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna”. 

CITA SELECTA.-

¡Qué revelaciones se harán en el día del juicio! Se descubrirá que muchos que se han llamado a sí mismos cristianos no son siervos de Dios… Dios no colocará su aprobación sobre la obra de ningún hombre, encumbrado o humilde, rico o pobre que no haya sido hecha de todo corazón, con fidelidad y tomando en cuenta su gloria. Pero los que han pertenecido a la familia de Dios aquí abajo, que se han esforzado para honrar su nombre, han obtenido una experiencia que los hará como reyes y sacerdotes para con Dios… Para ellos se pronunciarán estas palabras: “Bien, buen siervo y fiel… entra en el gozo de tu Señor”.

(CMC 134).

ORACIÓN:

DIOS DE AMOR. TE SUPLICAMOS QUE QUITES LA ENVIDIA CUANDO VEMOS QUE LOS IMPÍOS PROGRESAN, PARA QUE NO HAGAMOS LO QUE REPRUEBAS. TE PEDIMOS RECIBIR TUS BENDICIONES, PARA QUE NOS VAYA BIEN Y DISFRUTEMOS TUS CUIDADOS, AQUÍ Y EN LA ETERNIDAD. POR JESÚS, AMÉN.