LECCIONES DE LAS ANGUSTIAS Y CIRCUNSTANCIAS ADVERSAS SALDREMOS FORTIFICADOS

LEAMOS HOY 28 DE SEPTIEMBRE ISAÍAS 38.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Sin duda, fue para mi bien pasar por tal angustia destructora, de la tumba vacía y le diste la espalda a mis pecados” (Ver. 17).

COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 38.-

El año 710 a. C. Ezequías enferma de gravedad y el profeta Isaías le dice que debe ordenar su casa porque moriría. El rey llora y menciona su fidelidad religiosa, no para justificarse, sino para se cumplan las promesas temporales de larga vida que Dios había prometido en las Escritura. La razón por la cual lloró Ezequías con gran lamento para no fallecer, fue porque, al no haber procreado ningún hijo, iba a dejar el reino sin sucesor y su descendencia directa desaparecería. En cuanto terminó la oración, Dios vuelve a enviar a su mensajero Isaías para anunciarle a Ezequías que se le prolongaba la vida por 15 años más. De la experiencia de la enfermedad de Ezequías, extraemos las siguientes lecciones: 1) LOS PROBLEMAS Y MALES DEBIERAN ACERCARNOS A DIOS.- Ezequías exclama que las angustias fueron para su beneficio, porque aprendió a depender únicamente de Dios. De la misma manera, aceptemos hoy el desafío de depender de la gracia divina para la solución de los problemas; 2) LAS ENFERMEDADES NOS HACEN REFLEXIONAR EN LO EFÍMERO QUE ES LA VIDA.- Si estamos en la flor de la juventud o en una edad madura, recordemos que la vida no es el resultado de la edad, o de la buena salud. Estamos con vida porque disfrutamos del regalo de Dios: la vida; 3) VIVIR EN FORMA APROPIADA CADA DÍA.- Considerando que la vida es fugaz, vivamos cada día, como si fuera el último de nuestra existencia. 

CITA SELECTA.-

“En medio de su próspero reinado, el rey Ezequías se vio repentinamente aquejado de una enfermedad fatal. Estaba “enfermo para morir,” y no había remedio para su caso en el poder humano. Parecía perdido el último vestigio de esperanza cuando el profeta Isaías se presentó ante él con el mensaje: “Jehová dice así: Ordena tu casa, porque tú morirás, y no vivirás.” Isa 38:1. La perspectiva parecía sombría en absoluto; y sin embargo podía el rey orar todavía a Aquel que había sido hasta entonces su “amparo y fortaleza,” su “pronto auxilio en las tribulaciones.” Salmos 46:1

(PR 252).

ORACIÓN:

PADRE. RECONOCEMOS QUE LAS ENFERMEDADES NOS LLEVAN A BUSCARTE EN ORACIÓN. INTERCEDEMOS POR NUESTROS FAMILIARES Y AMIGOS QUE ESTÁN ENFERMOS CON EL COVID-19. TE SUPLICAMOS QUE LOS SANES PARA QUE PODAMOS ADORARTE. POR JESÚS, AMÉN.