¿CÓMO GUARDAR Y RESPETAR EL DÍA SÁBADO?

LEAMOS HOY 16 DE OCTUBRE ISAÍAS 56.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal” (Vers. 2).

COMENTARIO ISAÍAS 56.-

En cada día de la semana de la creación, Dios creó el ambiente físico inanimado y el ambiente natural animado: Atmósfera, tierra, agua, sol, luna, vegetación, animales acuáticos y terrestres. El sexto día, como corona de la creación, hizo al hombre y la mujer. El séptimo día reposó, por eso, lo bendijo y lo santificó. Adán y Eva aunque tenían horas de haber sido creados, reposaron con Dios el séptimo día. Posteriormente, Dios ordenó al pueblo de Israel que descansara y que lo honrara en el día de sábado. Dios anhela que lo sirvamos todos los días, pero quiere que apartemos uno especial en el que descansemos y concentremos nuestros pensamientos en Él. Las bendiciones por guardar el día de sábado son para todas las personas. Dios promete bendecir a todos los que respetan el sábado como día de descanso, indistintamente cualquiera que sea su raza, posición social, trabajo o situación financiera.

ENTRAR EN EL TIEMPO SANTO.- Para guardar el sábado, no solo hay que dejar de trabajar, o dejar de pensar en las cosas seculares. Recordemos, que Dios no nos dejado un templo santo, o un monte santo, o una piedra santa, o un lugar santo. Dios nos invita a entrar “EN EL TIEMPO SANTO”. Entrar en el tiempo significa: cultivar un espíritu de adoración, alabanzas, gratitud, oración, lectura de la Biblia, y participar con los miembros de iglesia en los cultos previstos para honrar a Dios.

CITA SELECTA.-

“Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare: que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal”. Isa 56:2. Estas palabras se aplican a la dispensación cristiana, como se ve por el contexto: “Dice Jehová el Señor, el que recoge los dispersos de Israel: Juntaré a él otros todavía, además de los suyos que están ya recogidos” (Isa 56:8)… Una bendición se promete a aquellos que honren entonces el sábado. Así que la obligación del cuarto mandamiento se extiende más acá de la crucifixión, de la resurrección y ascensión de Cristo, hasta cuando sus siervos debían predicar a todas las naciones el mensaje de las buenas nuevas .

(CS 445)

ORACIÓN:

DIOS ETERNO. MUCHAS GRACIAS POR DARNOS UN DÍA ESPECIAL CADA SEMANA, PARA ADORARTE, Y CONOCERTE CADA DÍA EN LA HERMOSURA DE TU SANTIDAD. DESEAMOS ENTRAR EN EL TIEMPO SANTO, PARA DESCANSAR, REPOSAR Y RECIBIR LAS BENDICIONES DEL SÁBADO. POR JESÚS, AMÉN.