INTERROGANTE: ¿ESTAMOS SOBREPASANDO EL LÍMITE DE LA MISERICORDIA DIVINA?

LEAMOS HOY 19 DE NOVIEMBRE JEREMÍAS 24.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:

“Después de haber transportado Nabucodonosor rey de Babilonia a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, a los príncipes de Judá y los artesanos y herreros de Jerusalén, y haberlos llevado a Babilonia, me mostró Jehová dos cestas de higos puestas delante del templo de Jehová.”

jeremías 24:1

COMENTARIOS HISTÓRICO DE JEREMÍAS 24.-

El año 597 a. C. Nabucodonosor, conquista por segunda vez la ciudad de Jerusalén. Jeconías, también llamado Joaquín, fue llevado a Babilonia junto con los príncipes, artesanos y herreros. Los príncipes fueron llevados cautivos, para evitar que ejercieran poder y comenzaran una nueva rebelión. También se llevaron a los artesanos y herreros para debilitar la economía de los que quedaban en Jerusalén. El exilio babilónico quedó registrado en la Biblia, para enseñarnos las consecuencias cuando no se escucha los mensajes de represión divina. El asolamiento de Jerusalén en los tiempos de Jeremías es una solemne advertencia para el Israel espiritual, para que los consejos y las represiones dadas por instrumentos escogidos no pueden despreciarse con impunidad.

HIGOS MALOS, MUY MALOS.- El pecado degrada la naturaleza humana y no tiene límite para su degeneración: 1) abandona de la pareja e hijos; 2) pérdida de los valores espirituales y morales; 3) consumo de cigarrillos, bebidas alcohólicas, y drogas; 4) Perversiones sexuales; 5) Asesinatos.

HIGOS BUENOS, MUY BUENOS.- El anhelo de Dios es convertirnos en seres buenos, perfectos, apartados del mal, y que vivamos en santidad.

CITA SELECCIONADA.-

“Un Dios que aborrece el pecado invita a los que aseveran guardar su ley a que se aparten de toda iniquidad. La negligencia en cuanto a arrepentirse y rendir obediencia voluntaria acarreará hoy a hombres y mujeres consecuencias tan graves como las que sufrió el antiguo Israel. Hay un límite más allá del cual los juicios de Jehová no pueden ya demorarse. El asolamiento de Jerusalén en los tiempos de Jeremías es una solemne advertencia para el Israel moderno, de que los consejos y las amonestaciones dadas por instrumentos escogidos no pueden despreciarse con impunidad

(PR 306, 307).

ORACIÓN:

DIOS OMNIPOTENTE. TE IMPLORAMOS PERDÓN POR ESTAR PRACTICANDO PECADOS QUE NOS CONVIERTEN EN HIGOS MALOS, Y QUE NOS ALEJAN DE TU GRACIA. TE PEDIMOS QUE NOS TRANSFORMES Y QUE NOS CONVIERTAS EN HIGOS BUENOS, MUY BUENOS, POR JESÚS, AMÉN.