“Todo talento que poseemos, ya sea de capacidad mental, dinero o influencia, es de Dios, de modo que podemos decir con David: “Todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos”.”
Fundamentos de la educación cristiana, pg. 82
“Todo talento que poseemos, ya sea de capacidad mental, dinero o influencia, es de Dios, de modo que podemos decir con David: “Todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos”.”
Fundamentos de la educación cristiana, pg. 82