Todos los que se nombran del nombre de Cristo deben trabajar por él con el corazón, la mente, el alma y las fuerzas; y trabajarán si creen en el gran Evangelio de la verdad.
Testimonios para los Ministros, pág. 400

Todos los que se nombran del nombre de Cristo deben trabajar por él con el corazón, la mente, el alma y las fuerzas; y trabajarán si creen en el gran Evangelio de la verdad.
Testimonios para los Ministros, pág. 400
