DESAFÍO: QUÉ DEBEMOS HACER CUANDO LAS ADVERSIDADES GOLPEAN NUESTRAS VIDAS

LEAMOS HOY 25 DICIEMBRE JOB 3.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “No encuentro paz ni sosiego; no hallo reposo, sino sólo agitación.” (Ver. 26).

COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 3.-

Job ha sido sometido a cuatro tipos de pruebas: 1) Pérdida de todos los bienes materiales después de haber sido uno de los hombres más poderoso financiero del oriente, en pocos minutos recibe la noticia que le robaron los bueyes, asnos, camellos, y que una tormenta eléctrica consumió a las ovejas; 2) Muerte de sus siete hijos y tres hijas, sin lugar a dudas esta prueba fue muy dolorosa, porque se quedó sin el fruto de su matrimonio; 3) Sufrir una enfermedad que como producto de las llagas, el rostro se va desfigurando, a tal punto que los amigos no lo pudieron reconocer, 4) Problema con la pareja como producto de las desgracias que ha sido sometida la familia. ¿Estás sufriendo una o más tipos de pruebas en tu vida? ¿Sientes que el mundo te es adverso y que nada te sale bien por más que te esfuerces? Que nuestra respuesta sea: El Señor dio, y Él quitó. ¡Bendito sea su nombre! (Job 1:21). Ante estas adversidades, Job no maldice a Dios como lo había asegurado Satanás que lo haría por haber perdido todo, o como le pidió temerariamente su esposa. Job maldice el día que nació, porque siente que la vida no tiene sentido. Esa misma experiencia la tuvieron hombres consagrados, pero que en algún momento de su vida flaquearon: David, Elías y Jonás. A causa de sus sufrimientos, Job maldijo el día de su nacimiento; describe su situación como lo contrario al alivio que hallaría con la muerte “No encuentro paz ni sosiego; no hallo reposo, sino sólo agitación” (Ver. 26).

CITA SELECTA.-

“Hay también en las palabras del Salvador un mensaje de consuelo para los que sufren aflicción o la pérdida de un ser querido. Nuestras tristezas no brotan de la tierra. Dios “no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres”. Cuando él permite que suframos pruebas y aflicciones, es “para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad”. Si la recibimos con fe, la prueba que parece tan amarga y difícil de soportar resultará una bendición. El golpe cruel que marchita los gozos terrenales nos hará dirigir los ojos al cielo. ¡Cuántos son los que nunca habrían conocido a Jesús si la tristeza no los hubiera movido a buscar consuelo en él!” 

(DMJ 14).

ORACIÓN:

SEÑOR, INTERCEDEMOS EN ORACIÓN POR AQUELLOS HERMANOS Y HERMANOS QUE ESTÁN PASANDO AFLICCIONES DE DIVERSAS ÍNDOLES. QUE SINTAMOS TU PRESENCIA, Y QUE NOS OTORGUES CONSUELO Y PAZ. POR JESÚS, AMÉN.