LEAMOS HOY 11 DE MARZO SALMOS 38.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Señor de mi salvación, ¡ven pronto en mi ayuda!” (Ver. 22).
COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 38.-
El título del salmo dice: “Salmo de David, para las ofrendas memoriales”. Las ofrendas memoriales están descritas en el libro de Levítico capítulo dos y consistían en ofrecer flor de harina, que podía ser cruda, cocida al sartén o a la olla. Las ofrendas de cereales, era la única ofrenda que no requería derramamiento de sangre. Los eruditos creen que la ofrenda de cereales era una ofrenda de agradecimiento por tener trabajo, y por tener el sustento de alimento. Cuando David escribió este salmo estaba atravesando por una gran crisis: 1) Sus pecados lo abrumaban y sentía desfallecer; 2) Estaba enfermo física y espiritualmente; 3) Los amigos y vecinos lo abandonaron. En este estado de desesperación, el salmista clama al Dios que lo ha salvado en repetidas ocasiones y le solicita que lo ayude una vez más: “Señor de mi salvación, ¡ven pronto en mi ayuda!” 1) SEÑOR DE MI SALVACIÓN.- David reconoce a Dios como el soberano y autor de su salvación. Debemos reconocer que Dios es quien nos salva de las angustias, temores y en forma especial nos salva de la condenación del pecado; 2) VEN PRONTO EN MI AYUDA.- Cuando las fuerzas se agotan y las esperanzas se desvanecen, es la oportunidad para clamar a Dios para que nos otorgue salvación de toda adversidad que estamos enfrentando.
CITA SELECTA.-
“Usted cuenta con un fuerte ayudador, y mientras confíe en la seguridad que él le da, estará segura. El pámpano sin savia es injertado en la vid, y al recibir la misma nutrición se transforma en parte de la viña. La relación más cercana posible entre el pecador y su Salvador resulta cuando el pecador se transforma en un hacedor de la Palabra. Entonces el corazón, la voluntad y la mente llegan a estar en una íntima unión con Cristo. La humanidad finita, débil y desvalida se une con su fuerza. Tal unión, basada en la confianza y el amor, es lo que nuestra naturaleza desvalida y dependiente demanda. Cristo murió una muerte vergonzosa para traernos a Dios. Y cuando el alma se convence que Cristo puede salvar hasta lo sumo a los que por fe se allegan a él; cuando se entrega a él como un Salvador suficiente; cuando se aferra a las promesas y cree plenamente en Jesús, Dios lo declara uno con Cristo”.
(HD 182).
OREMOS:
DIOS DE SALVACIÓN. INTERCEDEMOS POR NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS QUE ESTÁN PASANDO POR CRISIS ESPIRITUALES, FÍSICAS O MATERIALES. VEN EN SU AYUDA, PARA QUE SINTAMOS SEGURIDAD, PAZ Y PERDÓN. POR JESÚS, AMÉN.