LEAMOS HOY 16 DE MARZO SALMOS 43.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios! (Ver. 5).
COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 43.-
Algunos eruditos creen que el salmo 42 y 43 era uno solo, porque tienen expresiones similares, hay unidad de tema, ansiedad de sentir la presencia de Dios, los recuerdos del pasado le producen dolor, enfrenta aflicciones, y declara que Dios es su Salvador. Además, este salmo continúa con las preguntas argumentativas: 1) ¿Por qué me has rechazado? 2) ¿Por qué debo andar de luto y oprimido por el enemigo? 3) ¿Por qué voy a inquietarme? 4) ¿Por qué me voy a angustiar? Vivimos con temor al futuro, miedo a lo desconocido, intranquilidad por el presente, y angustia por los hijos. Ante estos cuadros de ansiedad, el salmista hace una pregunta retórica: ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Él mismo se responde y hace una declaración de fe: “En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!”. Por encima de las angustias y tribulaciones deposita su FE en su SALVADOR Y SU DIOS. La única esperanza infalible la podemos tener en Dios, porque es nuestro redentor, sustituto y salvador.
CITA SELECTA.-
“Cuando alguien les pregunte cómo se sienten, no se quejen, ni critiquen, ni traten de pensar en algo triste para contarle con el fin de ganar su compasión; sino tómelo de la mano, diciendo: “¡Alabado sea Dios! ¡Bueno es el Señor, y digno de ser honrado en gran manera! Lo amo porque El me amó primero”. Sea su conversación alentadora y llena de esperanza. No hablen con desánimo, contando su falta de fe, sus penas y sufrimientos, pues el diablo se deleita en oír tales palabras. Cuando hablan de temas deprimentes, están glorificando al enemigo. Hablen de la fe, la esperanza y el valor, glorificando así a Dios. En vez de causar daño con los chismes, hablemos del inigualable poder de Cristo, y conversemos de su gloria, magnificando y exaltando así al Señor Jehová de los ejércitos, y preparándonos para entonar el cántico de victoria en el reino de gloria. Cantando canciones de triunfo y acción de gracias ahora, podemos aprestarnos para entonar el cántico de Moisés y del Cordero cuando nos encontremos sobre el mar de vidrio”.
(ATO 304).
ORACIÓN:
PADRE. RECONOCEMOS QUE LAS VICISITUDES QUE ENFRENTAMOS A DIARIO, NOS PRODUCEN ANSIEDAD Y TEMOR. TE SUPLICAMOS QUE NOS AUMENTES LA FE PARA TENER LA CERTEZA QUE ERES NUESTRO SALVADOR. POR JESÚS, AMÉN.