LEAMOS HOY 12 DE ABRIL SALMOS 70.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Yo soy pobre y estoy necesitado; ¡ven pronto a mí, oh Dios! Tú eres mi socorro y mi libertador; ¡no te demores, Señor!” (Ver. 5).
COMENTARIO HISTÓRICO SALMOS 70.-
Este salmo es el clamor de un alma profundamente angustiada. El salmo tiene parecido con el 40:13–17. Las diferencias son: El salmo 70 cambia el nombre de Yaweh por el de Dios. La mayor brevedad en los versículos 1 y 2, y la repetición de apresúrate en los versículos 1 y 5, dan al Sal 70 un mayor sentido de urgencia. Aunque la oración está resumida por el momento de pánico que atraviesa David, el autor no se olvidó de alabar a Dios, por esa razón, exclama: 1) SOMOS POBRES, POR FAVOR ¡VEN PRONTO! Examinemos dos casos bíblicos que señalan nuestra condición desesperado: “Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido” (Luc 18:13, 14). Cristo le dice a la iglesia remanente “Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.” Apoc 3:17,18. Para cambiar la condición de pobreza espiritual, la solución es pedirle que nos transforme en personas ricas en espíritu; 2) ¡Ven pronto! TÚ ERES MI SOCORRO Y MI LIBERTADOR. Recordemos que no es la crisis la que tiene la última palabra en el poema, sino la manifestación de seguridad y esperanza. El Señor es ayuda y libertador, es apoyo y salvación, es seguridad y futuro. La última palabra de Dios para las iglesias y los creyentes no es la de desolación y juicio, sino la de esperanza y liberación.
CITA SELECTA.-
“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”. Aquí se representa a los que se enorgullecen de sí mismos por su posesión de conocimiento y superioridad espirituales. Pero no han respondido a las bendiciones inmerecidas que Dios les ha conferido. Han estado llenos de rebelión, ingratitud y olvido de Dios; y todavía Él los ha tratado como un padre amante y perdonador trata a un hijo ingrato y descarriado”. (
FO 84).
ORACIÓN:
DIOS DE AMOR Y MISERICORDIA. TE NECESITAMOS PORQUE SOMOS POBRES, NECESITADOS Y PECADORES, ¡VEN PRONTO A SOCORRERNOS! REAFIRMAMOS CON FE QUE ERES NUESTRO SOCORRO Y LIBERTADOR, POR JESÚS, AMÉN.