LEAMOS HOY 24 DE ABRIL SALMOS 82.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Defiendan la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al oprimido háganles justicia. (Ver. 3).
COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 82.-
El Salmo 82 es una condenación de los jueces porque cometen injusticia al dar un veredicto en contra de los pobres, y a la vez una exhortación para juzguen rectamente. Los hijos de Dios somos llamados a brindar bálsamos a los huérfanos, viudas, pobres y necesitados, para hacerles justicias en esta tierra. El salmista hace dos pedidos: 1) AYUDAR A LOS HUÉRFANOS Y VIUDAS.- Los huérfanos y las viudas son dos grupos de personas vulnerables, porque sufren soledad y limitaciones financieras. La Biblia nos desafía a satisfacer estas necesidades: “La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones” (Sant 1:27); 2) SOCORRER A LOS POBRES Y OPRIMIDOS.- En estos días en los cuales algunos de nuestros vecinos no han podido ir a trabajar por haber estado en “cuarentena”, podemos demostrar nuestra compasión al compartir lo que necesitan para su subsistencia. Analicemos este pasaje bíblico y realicemos cambios para traer alivio a personas que nos rodean: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis… Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis (Mat 25: 37-40).
CITA SELECTA.-
“¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu carne?” ¡Cuánto de esto no ha sido hecho! ¡Cuántos han cerrado sus ojos y clausurado la puerta de su corazón para que una enternecedora influencia no los moviera a realizar obras de bondad y caridad! La obra de Cristo nunca cesa. Su tierno amor y bondad son inextinguibles; su misericordia se extiende sobre todos los hijos de los hombres. El Señor Jesús quiere que seamos bendecidos al ayudar a sus necesitados y dolientes. Él ha hecho de los hombres sus asociados”.
(MB 325).
ORACIÓN:
QUERIDO PADRE, TE AGRADECEMOS POR EL TRABAJO QUE PERMITE TRAER SUSTENTO A NUESTROS HOGARES. TE PEDIMOS QUE DESPIERTES EL DESEO DE COMPARTIR EN ESTA PANDEMIA CON LOS MÁS NECESITADOS, Y QUE PODAMOS SUPLIR LAS CARESTÍAS DE LOS POBRES, POR JESÚS, AMÉN.