DESAFÍO: SUPLICAR POR MISERICORDIA DIVINA

LEAMOS HOY 4 DE JUNIO SALMOS 123.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros”. (Ver. 2).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 123.-

El Salmo 123 es la poesía que tiene más rima que otros salmos. Algunos piensan que fue escrito hacia el final del cautiverio babilónico, o en el primer viaje de Nehemías a Jerusalén, cuando los judíos eran objeto de escarnio para los samaritanos. Este cántico ascensional expresa el clamor del salmista que han estado sufriendo desprecio y escarnio de sus enemigos. CLAMEMOS A DIOS FRENTE A LAS BURLAS.- Aunque el desprecio y las burlan no involucren daños físicos, sin embargo, produce dolor y menoscaban la dignidad humana. En diferentes épocas los hijos e hijas de Dios, han sufrido menosprecio por los principios bíblicos que sustentan. Sin embargo, las burlas se tornan más insostenibles cuando surgen del entorno familiar, de la hermandad eclesial a la cual pertenecemos, de los amigos íntimos, o de colegas de trabajo. Si estamos atravesando por dichas circunstancias, el salmista nos apela a acudir a Dios, para que Él intervenga y que ejerza su poder para aliviarnos y neutralizar a Satanás y a los están siendo instrumentos para producirnos escarnio. CLAMEMOS POR MISERICORDIA DIVINA.- Cuando clamamos a Dios por misericordia, estamos pidiendo que tenga compasión por nuestra condición pecaminosa. Le suplicamos que transforme nuestra naturaleza pecaminosa, que quite nuestros trapos de inmundicia, y que nos extienda su manto justicia, para que nos haga candidatos para el reino de los cielos.

CITA SELECTA.-

“Quizás no tengamos al instante ninguna prueba notable de que el rostro de nuestro Redentor está inclinado hacia nosotros con compasión y amor; sin embargo es así. No podemos sentir su toque manifiesto, mas su mano nos sustenta con amor y piadosa ternura. Cuando imploramos misericordia y bendición de Dios, debemos tener un espíritu de amor y perdón en nuestro propio corazón. ¿Cómo podemos orar: “Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” y abrigar, sin embargo, ¿un espíritu que no perdona?”.

(Or 284).

ORACIÓN:

PADRE DE AMOR. INTERCEDEMOS POR AQUELLOS HERMANOS Y HERMANAS QUE ESTÁN SUFRIENDO ESCARNIOS Y BURLAS POR SUS CREENCIAS RELIGIOSAS. TAMBIÉN TE PEDIMOS POR LAS PERSONAS QUE ESTÁN SUFRIENDO DISCRIMINACIÓN, MALTRATO E INJUSTICIAS. POR JESÚS, AMÉN.