PRINCIPIOS PARA DISCIPLINAR A LOS HIJOS SEGÚN ELENA DE WHITE

LEAMOS HOY 14 DE JULIO PROVERBIOS 13.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “No corregir al hijo es no quererlo; amarlo es disciplinarlo” (Ver. 24).

1. LOS PADRES PRIMERAMENTE DEBEN DISCIPLINARSE.- “Como gobernantes unidos del reino del hogar, sientan el padre y la madre bondad y cortesía el uno hacia el otro. Nunca debe su comportamiento militar contra los preceptos que procuran inculcar. Deben conservar la pureza del corazón y la vida si quieren que sus hijos sean puros. Deben educar y disciplinar el yo si quieren que sus hijos se sometan a la disciplina. Deben dar a sus hijos un ejemplo digno de imitación” (EC 129).
2. ENSEÑAR A PEDIR.- “Si se disciplina debidamente a los hijos, pronto aprenderán que no conseguirán nada llorando o irritándose. Una madre juiciosa obrará para educar a sus hijos, no sólo en lo que atañe a su comodidad presente sino también a su bien futuro”. (CRA 269).
3. PROPÓSITO DE LA DISCIPLINA.- “El gran propósito de toda la educación y disciplina de la vida, es volver al hombre a la armonía con Dios; y elevar y ennoblecer de tal manera su naturaleza moral, que pueda volver a reflejar la imagen de su Creador. Tan importante era esta obra, que el Salvador dejó los atrios celestiales, y vino en persona a esta tierra, para poder enseñar  a los hombres cómo obtener la idoneidad para la vida superior”. (EC 65).

4. LOS PADRES DEBEN UNIRSE EN LA DISCIPLINA.- La madre siempre debiera tener la cooperación del padre en sus esfuerzos para establecer el fundamento de un buen carácter cristiano en sus hijos. Un padre excesivamente cariñoso no debiera cerrar los ojos a las faltas de sus hijos porque le resulte desagradable corregirlos (CN 223).
5. DISCIPLINAR CON AMOR.- Mientras muchos padres yerran por el lado de la indulgencia, otros van al extremo opuesto, y rigen a sus hijos con vara de hierro. Parecen olvidarse que ellos mismos fueron una vez niños. La alegría y las travesuras infantiles, no hallan excusas a sus ojos. Tratan las faltas triviales como pecados graves. Tal disciplina no es semejante a la de Cristo. Los niños así educados temen a sus padres, pero no los aman; no les confían las cosas que les suceden CM 108).

OREMOS:

PADRE DE AMOR. INTERCEDEMOS POR TODOS LOS QUE ESTÁN EDUCANDO A SUS HIJOS. TE PEDIMOS PERDÓN POR NO HABER EDUCADO APROPIADAMENTE A NUESTROS HIJOS. Y TE SUPLICAMOS QUE OTORGUES A LOS PADRES SABIDURÍA PARA EDUCAR Y DISCIPLINAR A SUS HIJOS. POR JESÚS, AMÉN.