LEAMOS HOY 4 DE OCTUBRE ISAÍAS 44.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.” (Ver. 22).
COMENTARIO ISAÍAS 44.-
Isaías presenta algunas razones por las cuales debemos confiar en Dios: Hemos sido elegidos para ser un pueblo especial; somos sus criaturas, la “niña de sus ojos; el Espíritu de Dios se nos derramará con abundantes bendiciones; Dios nos advierte del futuro, por medio de la revelación de sus profetas; Dios se ofrece para ser nuestra Roca de Salvación; Dios nos promete perdonar nuestras rebeliones y pecados; Dios es nuestro Redentor.
PRIMERA PROMESA: YO DESHICE COMO UNA NUBE TUS REBELIONES.- Las nubes están formadas por partículas diminutas de agua, o de hielo, que desaparecen con facilidad por la fuerza de viento. De la misma manera, por el poder de Dios se nos promete borrar nuestras REBELIONES, perdonar todos los defectos, infracciones, iniquidades, maldades, traiciones y descarríos de una vida santa. Aceptemos con fe la promesa: “Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí”.
SEGUNDA PROMESA: YO DESHICE COMO NIEBLA TUS PECADOS.- Cuando Dios promete borrar nuestros PECADOS, está prometiendo deshacer todos los crímenes, ofensas, faltas contra Dios y contra el prójimo.
LLAMADO: VOLVER A DIOS.– Aceptemos esta invitación, en la que Dios nos dice: “Te amo con amor eterno, porque te creé y te redimí perdonando todas tus rebeliones y pecados. No te alejes de la salvación”.
CITA SELECTA.-
“Podemos reclamar para nosotros la bendita seguridad: “Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados”. Isaías 44:22… Cristo, el Restaurador, planta un nuevo principio de vida en el alma, y esa planta crece y produce fruto. La gracia de Cristo purifica mientras perdona, y prepara a los hombres para un cielo santo. Debemos crecer en gracia y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, hasta que alcancemos plenamente la estatura de hombres y mujeres en Cristo”
(AFC 335).
ORACIÓN:
PADRE DE AMOR Y DE PERDÓN. ENGRANDECEMOS TU MISERICORDIA POR TU DISPOSICIÓN PARA PERDONAR TODAS NUESTRAS REBELIONES Y PECADOS. INTERCEDEMOS POR TODOS AQUELLOS FAMILIARES, AMIGOS Y AMIGAS QUE SE HAN ALEJADO DE TI. TE SUPLICAMOS QUE TU SANTO ESPÍRITU LOS HAGA RETORNAR A TUS CAMINOS. POR JESÚS, AMÉN.