LEAMOS HOY 7 DE OCTUBRE ISAÍAS 47.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad, y los entregué en tu mano; no les tuviste compasión; sobre el anciano agravaste mucho tu yugo.” (Ver. 6).
COMENTARIO ISAÍAS 47.-
Isaías presenta una endecha de lamento por la destrucción de Babilonia, porque sus habitantes serían llevados en cautiverio. La causa del juicio divino contra Babilonia fue por su extrema crueldad para con los cautivos de Judá, porque no cuidaron a los niños, ni protegieron a los ancianos. En la actualidad, podemos estar cometiendo los mismos atropellos contra los niños, mujeres y ancianos. El tener compasión con los débiles y necesitados es uno de los desafíos que tenemos los seguidores de Cristo, porque en el juicio final, escucharemos palabras de elogios a quienes socorrimos a los necesitados: “Y el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis (Mat 25: 40). Hagamos de esta tierra un mundo mejor, teniendo comprensión por las personas necesitadas: 1) TENER COMPASIÓN POR LAS PERSONAS DE LA TERCERA EDAD.-Demostremos atención preferencial y brindemos compañía en la soledad; 2) TENER COMPASIÓN POR LAS VIUDAS Y HUÉRFANOS.- Ayudemos en sus necesidades financieras. Demos consuelo por la muerte de sus amados; 3) TENER COMPASIÓN POR LOS POBRES Y MARGINADOS.- De las bendiciones divinas, apartemos dinero para compartir con este grupo.
CITA SELECTA.-
“Nunca deberíamos actuar con indiferencia y falta de simpatía, especialmente cuando tratamos con los pobres. A todos debemos tratar con cortesía, simpatía y compasión. La parcialidad manifestada hacia los ricos desagrada a Dios. Jesús es menospreciado cuando se desprecia a sus hijos necesitados. Estos no son ricos en bienes de este mundo, pero ellos son caros a su corazón amante. Dios no reconoce distinción de rango. Él no toma en cuenta las clases sociales. En el día final del ajuste de cuentas, la posición, las clases sociales o la riqueza no alterarán ni en el espesor de un cabello el caso de ninguna persona. El Dios que todo lo ve juzgará a los hombres por lo que éstos son en pureza, nobleza y amor a Cristo”
(CMC 168).
ORACIÓN:
PADRE NUESTRO. TE PEDIMOS PERDÓN POR NO HABER SIDO SENSIBLES CON LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS. TE PEDIMOS QUE PUEDAS ENTERNECER NUESTRO ESPÍRITU PARA SER INSTRUMENTOS DE CONSOLACIÓN Y DE DADIVOSIDAD CON LOS NECESITADOS. POR JESÚS, AMÉN.