LEAMOS HOY 9 DE NOVIEMBRE JEREMÍAS 14.
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR:
“Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros, oh Jehová, actúa por amor de tu nombre; porque nuestras rebeliones se han multiplicado, contra ti hemos pecado.” (Ver. 7).
JEREMÍAS 14:7
COMENTARIO HISTÓRICO DE JEREMÍAS 14.-
Jeremías profetizó estas palabras en un período de severa sequía que afectó la agricultura, la ganadería, la vida en la ciudad, e incluso a los animales salvajes. La sequía que Dios envió, fue una advertencia para que comprendan que, si no cambiaban de conducta, irían en forma irremediable al exilio babilónico. La única esperanza que tenía, era volver a Dios y abandonar las iniquidades, rebeliones y pecados. Jeremías nos anima a confesar nuestros pecados, para que Dios pueda perdonarnos y evitar que seamos destruidos:
1) CONFESEMOS NUESTRAS INIQUIDADES.- La palabra iniquidad se menciona 231 veces en el Antiguo Testamento. Este término expresa culpabilidad por haber ofendido, en forma intencional o no, la Ley de Dios. Así como un ángel tocó los labios de Isaías para purificarlo, de la misma manera, Dios tiene poder para perdonar nuestras iniquidades;
2) CONFESEMOS NUESTRAS REBELIONES.– Esta palabra aparece 12 veces en el Antiguo Testamento, y se refiere a toda clase se apostasía. ¿Estamos apostatando de las verdades bíblicas o nos estamos alejando de Dios?
3) CONFESEMOS NUESTROS PECADOS.– Esta expresión significa “errar el blanco” o al camino; también da la idea de desvío del objetivo que Dios tiene para el hombre. Pecados son los crímenes, culpas, faltas, u ofensa.
CITA SELECTA.-
“El Salvador estaba lleno de compasión y amor; nunca desdeñó al penitente sincero por grave que fuera su pecado aunque siempre denunció cualquier tipo de hipocresía. Conoce los pecados de los hombres, sabe todas sus acciones y lee sus motivos más secretos; aun así, no se aparta de ellos, a pesar de sus iniquidades. Suplica y razona con el pecador y, en cierto sentido, se pone a su mismo nivel. “‘Venid luego,’ dice Jehová, ‘y estemos a cuenta: Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí. Vendrán a ser como blanca lana’”. Isaías 1:18
(4TI 289).
ORACIÓN:
PADRE ETERNO. POR TU MISERICORDIA, GRACIA, Y AMOR, NUESTRAS INIQUIDADES, REBELIONES Y PECADOS, PUEDAN SER PERDONADOS POR LOS MÉRITOS DE CRISTO. INTERCEDEMOS POR LOS HERMANOS Y HERMANAS PARA QUE NO CAIGAMOS EN PECADOS. POR JESÚS, AMÉN.