CRISTO
eligió lo insensato del mundo, a los que éste consideraba indoctos e ignorantes, para confundir a los sabios.
Cada Día con Dios, p. 39
CRISTO
eligió lo insensato del mundo, a los que éste consideraba indoctos e ignorantes, para confundir a los sabios.
Cada Día con Dios, p. 39