“La vida espiritual puede mantenerse vigorosa únicamente mediante mucha oración ferviente y el ejercicio de una fe sencilla. Presenta tu caso individual delante del Señor y cree plenamente en Él.”
23 Cartas y Manuscritos, Carta 164, 1908, párr. 4
“La vida espiritual puede mantenerse vigorosa únicamente mediante mucha oración ferviente y el ejercicio de una fe sencilla. Presenta tu caso individual delante del Señor y cree plenamente en Él.”
23 Cartas y Manuscritos, Carta 164, 1908, párr. 4