“Pero mientras contemplamos en la cruz el odio de Dios hacia el pecado, también contemplamos su amor por los pecadores, que es más fuerte que la muerte. Para el mundo, la cruz es el argumento incontrovertible de que Dios es verdad, luz y amor.” El comentario bíblico adventista, vol. 5, p. 1,133
“El pecado solo podía ser resistido y vencido mediante la poderosa acción de la tercera Persona de la Divinidad, quien vendría sin energía modificada, sino en la plenitud del poder divino.” El Deseado de Todas las Gentes, p. 671
“Christ’s sacrifice has opened for us the heaven He desires us to reach, and His patience, forbearance, and grace keep it open.” (letters and manuscripts vol. 19, letter 123)
“Jesús dijo de las Escrituras del Antiguo Testamento: “¡Estas mismas Escrituras hablan de mí!” Juan 5:39. Sus palabras son aún más ciertas en el Nuevo Testamento. Las Escrituras hablan del Redentor, quien es el centro de todas nuestras esperanzas de vida eterna.” Pasos hacia Jesús, p. 87
“Si tenemos una mente abierta, veremos el amor y la gloria de Dios en las cosas que Él ha hecho. Si escuchamos, oiremos y comprenderemos las lecciones que Dios está enseñando a través de las cosas de la naturaleza.” Pasos hacia Jesús, p. 84
“Otro día de reposo sabático. Anhelamos que la bendición de Dios repose sobre nosotros como reposó sobre el sábado cuando fue instituido en Edén. Cuando se puso el fundamento del sábado.” Cartas y manuscritos, vol. 8, manuscrito 81
“Dios quiere que disfrutemos de lo que Él ha creado. Quiere que nos deleitemos en la sencilla y apacible belleza de la tierra.” Pasos hacia Jesús, p. 84
NO FALLEN NI SE DESANIMEN. La esperanza es un ancla del alma, segura y firme, cuando entra hasta dentro del velo. Así, el alma agitada por la tempestad queda anclada en Cristo. The Bible Echo, 24 de septiembre de 1900, Art. A, párrafo 6
Jesús quiere que dejes a un lado tus problemas y ansiedades y pongas tu confianza en Él. — Cartas y manuscritos, vol. 18, p. 93
“Recordemos que Cristo es una ayuda presente en todo momento de necesidad. Las promesas de la Palabra de Dios son ricas, plenas y gratuitas. Dios está con nosotros; Él cuida de nosotros.” — Cartas y manuscritos, vol. 18, p. 81