DESAFÍO: CONFIAR EN LA DIRECCIÓN DIVINA Y NO DUDAR COMO LO HIZO JEROBOAM

LEAMOS HOY 11 DE AGOSTO 1 REYES 12.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Si la gente sigue subiendo a Jerusalén para ofrecer sacrificios en el templo del Señor, acabará por reconciliarse con su señor Roboam, rey de Judá. Entonces a mí me matarán, y volverán a unirse a él.” (Ver. 27).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 REYES 12.-

El año 931 a.C. en cumplimiento de la profecía realizada por Semeías, el reino de Israel se dividió en dos:

1) Reino del Sur. De acuerdo al pacto hecho entre Dios y David, su descendencia sería la única dinastía que tendría este reino. Roboam, hijo de Salomón fue el primer rey, y gobernó en todo el territorio de la tribu de Judá, con Jerusalén como la capital del reino. Las ciudades de los benjamitas que estaban en este territorio fueron parte del reino del Sur, junto con los levitas;

2) Reino del Norte. Tendrá a Samaria como su capital y se conformó con diez tribus de Israel. Semeías le profetizó a Jeroboam que sería el primer rey del reino del Norte. Sin embargo, una vez que se cumplió la profecía, Jeroboam desconfió que Dios lo había puesto en el trono, y para que sus súbditos no fueran a Jerusalén a las fiestas religiosas establecidas por Dios, construyó dos becerros de oro y estableció una religión pagana en reemplazo del culto al Dios de Israel, conduciendo al pueblo a la apostasía.

CITA SELECTA.-

“Colocado sobre el trono por las diez tribus de Israel que se habían rebelado contra la casa de David, Jeroboam, que fuera antes siervo de Salomón, se vio en situación de ejecutar sabias reformas en asuntos civiles y religiosos. Bajo el gobierno de Salomón, había demostrado buenas aptitudes y juicio seguro, de manera que el conocimiento que había adquirido durante los años de servicio fiel le habían preparado para gobernar con discreción. Pero Jeroboam no confió en Dios. Su mayor temor era que en algún tiempo futuro los corazones de sus súbditos fuesen reconquistados por el gobernante que ocupaba el trono de David. Razonaba que, si permitía a las diez tribus que visitasen a menudo la antigua sede de la monarquía judía, donde los servicios del templo se celebraban todavía como durante el reinado de Salomón, muchos se sentirían inclinados a renovar su lealtad al gobierno cuyo centro estaba en Jerusalén”.

(PR 73).

ORACIÓN:

PADRE NUESTRO. TE PEDIMOS SABIDURÍA CELESTIAL PARA COMPRENDER LOS PLANES QUE TIENES PARA NUESTRAS VIDAS. TAMBIÉN TE SUPLICAMOS QUE NOS AUMENTES LA FE, PARA NUNCA DESCONFIAR QUE TU PODER ESTÁ DIRIGIENDO NUESTRAS VIDAS. POR JESÚS, AMÉN.