LECCIÓN: REPASAR LAS CONSECUENCIA DE LA DESOBEDIENCIA

LEAMOS HOY 30 DE AGOSTO 2 REYES 9.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Cuando Jorán vio a Jehú, le preguntó: Jehú, ¿vienes en son de paz?  ¿Cómo puede haber paz mientras haya tantas idolatrías y hechicerías de tu madre Jezabel? replicó Jehú”. (Ver. 22).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 REYES 9.-

Eliseo envía a uno de los hijos de los profetas para que anuncie en privado a Jehú, que sería el nuevo rey de Israel del Norte. El mandato que se le encomendó a Acab fue: “Tú acabarás con la familia de Ajab, y yo vengaré la sangre de mis servidores los profetas y la sangre de todos los servidores del Señor derramada por la mano de Jezabel”. Jehú va al encuentro de Joram y le da muerte mientras estaba en su carro, luego pide que arrojen el cadáver de Joram en la viña que había sido de Nabot, de esta manera se cumplió la profecía de Elías. Circunstancialmente Ocozías, rey de Judá, había ido a visitar a Joram, y él también fue asesinado. Cuando Jehú llego a la ciudad de Jezrel, Jezabel salió al balcón para burlarse del nuevo rey, Jehú ordenó que la lanzaran del segundo piso para que muera. Después que transcurrieron unas horas, Jehú pidió que la entierren a Jezabel, porque era hija de rey. Cuando fueron a recoger el cadáver, se sorprendieron de encontrar solo la cabeza, las manos y los pies, todo el resto del cuerpo habían sido devorada por los perros, tal como lo había predicho el profeta Elías. Triste final tuvo la dinastía de Acab, porque toda fue destruida.

CITA SELECTA.-

“Satanás engaña a muchos con la plausible teoría de que el amor de Dios hacia sus hijos es tan grande que excusará el pecado de ellos; asevera que si bien las amenazas de la Palabra de Dios tienden a servir ciertos fines en su gobierno moral, no se cumplirán literalmente. Pero en todo su trato con los seres que creó, Dios ha mantenido los principios de la justicia mediante la revelación del pecado en su verdadero carácter, y ha demostrado que sus verdaderas consecuencias son la desgracia y la muerte. Nunca existió el perdón incondicional del pecado, ni existirá jamás. Un perdón de esta naturaleza sería el abandono de los principios de justicia que constituyen los fundamentos mismos del gobierno de Dios. Llenaría de consternación al universo inmaculado. Dios ha indicado fielmente los resultados del pecado, y si estas advertencias no fueran la verdad, ¿cómo podríamos estar seguros de que sus promesas se cumplirán? La así llamada benevolencia que quisiera hacer a un lado la justicia, no es benevolencia, sino debilidad”.

 (La Historia de los Patriarcas y Profetas 500).

OREMOS:

DIOS DE AMOR. GRACIAS POR DARNOS LOS DIEZ MANDAMIENTOS PARA QUE VIVAMOS FELICES EN ESTA TIERRA Y GOZOSOS EN LA TIERRA PROMETIDA. QUE PODAMOS ALEJARNOS DE TODA DESOBEDIENCIA. POR JESÚS, AMÉN.