DESAFÍO: SEAMOS INSTRUMENTOS DE REFORMA

LEAMOS HOY 1 SEPTIEMBRE 2 REYES 11.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Luego Joyadá hizo un pacto entre el Señor, el rey y la gente para que fueran el pueblo del Señor; también hizo un pacto entre el rey y el pueblo”. (Ver. 17).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 REYES 11.-

Cuando Atalía, madre del rey Ocozías, se enteró que había asesinado a su hijo, mandó exterminar a toda la dinastía davídica, con el propósito de instaurar en el reino del Sur, la dinastía de Acab. Sin embargo, Josaba, quien era hermana de Ocozías, escondió a Joás, uno de los hijos menores de Ocozías, con el propósito de conservar la dinastía davídica. Atalía reinó sobre Judá siete años, dirigiendo a Judá hacia la adoración de Baal. Durante este tiempo, Joás estuvo protegido por el sumo sacerdote Joyadá en el templo. Cuando Joas cumplió siete años, fue coronado en el templo como el nuevo rey de Judá, convirtiéndose en el primer niño-rey. Durante la coronación, Joyadá renovó el pacto de fidelidad para que el rey junto con el pueblo de Judá, sean fieles al Dios de Israel. Luego establecieron un pacto de lealtad del pueblo al rey, y de servicio del rey al pueblo. Inmediatamente se dirigieron al templo de Baal, y destruyeron las imágenes, los altares y todo el edificio del templo. Esta fue la única reforma espiritual que encabezaron los sacerdotes y que condujo a una renovación del pacto de fidelidad a Dios.

CITA SELECTA.-

“Entonces Athalía, rasgando sus vestidos, clamó a voz en cuello: ¡Traición! ¡Traición!” Pero Joiada ordenó a los oficiales que echaran mano de ella y de todos sus secuaces, para conducirlos fuera del templo a un lugar donde debían ejecutarlos. Aun en la tierra de Judá, donde el culto del verdadero Dios no había sido nunca desechado formalmente, Atalía había logrado seducir a muchos. Inmediatamente después de la ejecución de la reina impenitente, “todo el pueblo de la tierra entró en el templo de Baal, y lo derribaron: asimismo despedazaron enteramente sus altares y sus imágenes, y mataron a Mathán sacerdote de Baal delante de los altares.”  Siguió una reforma. Los que participaron en la aclamación de Joas como rey, habían hecho un pacto solemne de que “serían pueblo de Jehová.” Y una vez eliminada del reino de Judá la mala influencia de la hija de Jezabel, y una vez muertos los sacerdotes de Baal y su templo destruido, “todo el pueblo del país hizo alegrías: y la ciudad estuvo quieta”. 

(Profetas y Reyes 161).

OREMOS:

DIOS NUESTRO Y PADRE ETERNO. TE SUPLICAMOS QUE NOS CONVIERTAS EN INSTRUMENTOS ESPIRITUALES PARA CONDUCIR UNA REFORMA ESPIRITUAL EN NUESTROS HOGARES Y EN NUESTRAS IGLESIAS. POR JESÚS, AMÉN.