LECCIONES DEL REINADO DE JOÁS

LEAMOS HOY 2 DE SEPTIEMBRE 2 REYES 12.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “A los que estaban encargados de pagar a los trabajadores no se les pedían cuentas, pues procedían con toda honradez”. (Ver. 15).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 REYES 12.-

Joás fue el primer niño rey de Judá, comenzó a reinar a los siete años, reinó cuarenta años. La Biblia dice: “Y Joás hizo lo recto ante los ojos de Jehová todo el tiempo que le dirigió el sacerdote Joiada”. Este capítulo narra tres hechos del reinado de Joás: 1) Reparación del templo. Durante el corto reinado de Atalía, se sacaron piedras, maderas y materiales del templo que había construido Salomón, para edificar el templo de Baal. La primera obra de envergadura que realizó Joás fue la reconstrucción del templo. Mandó a arreglar las grietas de las paredes, se colocaron nuevas piedras y se repusieron las maderas. El pueblo colaboró en la reconstrucción del tempo con sus ofrendas y donativos; 2) Error de Joás. Jazael, rey de Siria conquistó Gat, ciudad de los filisteos y decidió conquistar Jerusalén. Cuando Joás recibió la noticia que Jazael se encaminaba a su territorio, en lugar de clamar por auxilio divino para enfrentar al ejército sirio, Joás sacó todo el oro que su bis abuelo, abuelo, su padre y él había dedicado para Dios; 3) Fidelidad de los sacerdotes. En medio de toda esta apostasía, se resalta la honestidad de los encargados de administrar la reconstrucción: “A los que estaban encargados de pagar a los trabajadores no se les pedían cuentas, pues procedían con toda honradez”. Que, por la gracia divina, usted y yo seamos considerados HONRADOS en todas las áreas de nuestra vida.

CITA SELECTA.-

“Hay muchas personas en los hogares y en la iglesia que no dan importancia a las inconsecuencias evidentes. Hay jóvenes que aparentan ser lo que no son. Parecen ser honrados y leales, pero son como sepulcros blanqueados: atractivos por fuera, mas corrompidos por dentro. El corazón está manchado, teñido de pecado; y así permanece el registro en los atrios celestiales. Se ha llevado a cabo dentro de sus mentes un proceso que los ha endurecido hasta el punto de hacerlos insensibles. Pero si sus caracteres, los cuales son pesados en las balanzas del santuario, fueren pronunciados faltos en el gran día del Señor, sería para ellos una calamidad que ahora no comprenden. La verdad, preciosa y sin mancilla, ha de formar parte del carácter”. 

(El Colportor Evangélico 53).

OREMOS:

DIOS NUESTRO. TE PEDIMOS NOS CREES EL DESEO QUE TUVO JOÁS DE EMBELLECER EL LUGAR DONDE TE ADORAMOS, Y QUE TENGAMOS LA HONESTIDAD QUE TUVIERON LOS RECONSTRUCTORES DEL TEMPLO. POR JESÚS, AMÉN.