LECCIÓN: CONSECUENCIAS DE LOS ACTOS PECAMINOSOS DE JUDÁ.

LEAMOS HOY 14 DE SEPTIEMBRE 2 REYES 24.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “En aquel tiempo, las tropas de Nabucodonosor, rey de Babilonia, marcharon contra Jerusalén y la sitiaron”. (Ver. 10) 

COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 REYES 24.-

A la muerte del rey Josías, Joacaz ascendió al trono. Joacaz reinó solo tres meses, pero en ese corto tiempo, repitió los actos pecaminosos e idolátricos de los reyes desobedientes. Fue destituido por el faraón Necao, cuando retornó de pelear con el imperio Asirio, depuso a Joacaz y en su lugar entronizpo a Joacim. Cuando reinaba Joacim, el dominio del mundo cambió de los asirios a los babilonios. Nabucodonosor invadió en tres oportunidades Judá el año 605, 597 y 586. Si Joacim hubiera SERVIDO A DIOS, no hubiera SERVIDO A NABUCODONOSOR, rey de Babilonia. El rey Nabucodonosor se menciona casi 90 veces en la Biblia, por lo que es el rey pagano que más se nombra en las Escrituras. Dios elige a este gobernante para hacer cumplir lo que había anunciado por medio de sus profetas, que Judá, sufriría el destierro de la tierra prometida por su obstinada desobediencia. En los versículos 4 y 5 se menciona que el castigo divino fue por causa de la conducta idolátrica y por derramar sangre inocente durante el reinado de Manasés. Dios nos cuide que, por causa de nuestra conducta irresponsable en la vida espiritual o moral, nuestra familia o la iglesia puedan sufrir las consecuencias.

CITA SELECTA.-

“Dios ha hablado, y quiere que el hombre obedezca. No pregunta si le es conveniente hacerlo. El Señor de la vida y la gloria no consultó su conveniencia o placer cuando dejó su puesto y elevada jerarquía para venir a ser varón de dolores y experimentado en quebranto, para aceptar la ignominia y la muerte a fin de librar al hombre de las consecuencias de su desobediencia. Jesús murió, no para salvar al hombre en sus pecados, sino de sus pecados. El hombre ha de abandonar el error de sus caminos, seguir el ejemplo de Cristo, tomar su cruz y seguirlo, negándose a sí mismo y obedeciendo a Dios a todo costo. Dijo Jesús: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir a Dios y a Mammón.”

(JT 1:500).

ORACIÓN:

DIOS NUESTRO. RECONOCEMOS QUE, AUNQUE TU AMOR Y MISERICORDIA SON ABUNDANTES, NO TOLERAS LA IDOLATRÍA DE TU PUEBLO. ABRE NUESTRO ENTENDIMIENTO PARA PODER DESPOJARNOS DE TODO LO PAGANO QUE SE HA INTRODUCIENDO EN NUESTRAS FAMILIAS. POR JESÚS, AMÉN.