LECCIÓN: DIOS NOS PERDONA, PERO LAS CONSECUENCIAS DE NUESTRA CONDUCTA, CONTINÚAN PARA EJEMPLO FUTURO

LEAMOS HOY 16 DE NOVIEMBRE 2 CRÓNICAS 33.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Por eso el Señor envió contra ellos a los jefes del ejército del rey de Asiria, los cuales capturaron a Manasés y lo llevaron a Babilonia sujeto con garfios y cadenas de bronce”. (Ver. 11).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 CRÓNICAS 33.-

Manasés tenía doce años cuando fue coronado rey de Judá, lo que significa que nació dentro de los quince años de vida que Dios le prolongo a su padre Ezequías. Manasés fue el rey que gobernó por más tiempo: cincuenta y cinco años. Sin embargo, fue el gobernante más indigno que tuvo Judá: reedificó los lugares altos que su padre había destruido. Hizo imágenes a todos los dioses paganos, pasó a sus hijos por el fuego, practicó la magia, hechicería, adivinación y consultó con los espiritistas. Profanó el tempo construyendo altares a todos los dioses y puso una estatua en el atrio del tempo. Como castigo a su perversión religiosa,  Dios permitió que Manasés fuese tomado cautivo por una banda de soldados asirios, quienes habiéndolo “atado con cadenas lo llevaron a Babilonia,” su capital provisoria. Manasés, fue el único rey de Judá y de Israel que fue llevado temporalmente al exilio como animal, se le colocó un garfio en la nariz, para poner un anillo, así como se coloca a los bueyes para volverlos más dóciles. Esta aflicción hizo volver en sí al rey; “oró ante Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres. Y habiendo a él orado, fue atendido; pues que oyó su oración, y lo volvió a Jerusalén, a su reino. A la muerte de Manasés, Amón lo sucedió en el trono, y su conducta fue de idolatría, igual que su padre. Gobernó solo dos años, porque fue asesinado. 

CITA SELECTA.-

“Como muestra de lo que acaecería al pueblo si continuaba en su impenitencia, el Señor permitió que su rey fuese tomado cautivo por una banda de soldados asirios, quienes habiéndolo “atado con cadenas lleváronlo a Babilonia,” su capital provisoria. Esta aflicción hizo volver en sí al rey; “oró ante Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres. Y habiendo a él orado, fué atendido; pues que oyó su oración, y volviólo a Jerusalem, a su reino. Entonces conoció Manasés que Jehová era Dios.” Pero este arrepentimiento, por notable que fuese, fue demasiado tardío para salvar al reino de las influencias corruptoras de los años en que se había practicado la idolatría”.

(PR 282).

ORACIÓN:

PADRE. TE SUPLICAMOS QUE TU MISERICORDIA SE PROLONGUES PARA PODER ARREPENTIRNOS ANTES QUE CAIGAN TUS JUICIOS POR NUESTROS FALTAS. POR JESÚS, AMÉN