LECCIÓN: MENSAJE CENTRAL DEL LIBRO DE JOB

LEAMOS HOY 10 DE ENERO JOB 19.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro” (Vers. 25-27).

COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 19.-

En los versículos 25 al 27, Job hacer las declaraciones más sublimes del libro: 1) MI REDENTOR VIVE. Este pasaje llega al clímax de la lucha cósmica y declara triunfador a Cristo. Job se eleva de las profundidades del desaliento a las alturas sublimes, cuando declara que su REDENTOR VIVE. “El patriarca Job, en la lobreguez de su aflicción, exclamaba con confianza inquebrantable: “Pues yo sé que mi redentor vive, y que en lo venidero ha de levantarse sobre la tierra; aun desde mi carne he de ver a Dios; a quien yo tengo de ver por mí mismo, y mis ojos le mirarán; y ya no como a un extraño”; 2) LO VERÉ.- Cuando, cuando sea resucitado de entre los muertos. Muchos eruditos de la Biblia, sostienes que este pasaje, es el primer texto del Antiguo Testamento que asegura la resurrección de los muertos. “El patriarca Job, mirando hacia adelante, al tiempo del segundo advenimiento de Cristo, dijo: “Al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro”. Job 19:27. (RJ, 204). Este pasaje tiene un paralelo con la expresión que hizo el ladrón en la cruz: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”. El ladrón, no tenía ninguna esperanza, estaba perdido, pero en Cristo encontró la solución para su vida futura. Declaremos en este día: CREO EN LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS.

CITA SELECTA.-

“Una de las verdades más solemnes y más gloriosas que revela la Biblia, es la de la segunda venida de Cristo para completar la gran obra de la redención. Al pueblo peregrino de Dios, que por tanto tiempo hubo de morar “en región y sombra de muerte”, le es dada una valiosa esperanza inspiradora de alegría con la promesa de la venida de Aquel que es “la resurrección y la vida” para hacer “volver a su propio desterrado”. La doctrina del segundo advenimiento es verdaderamente la nota tónica de las Sagradas Escrituras… El patriarca Job, en la lobreguez de su aflicción, exclamaba con confianza inquebrantable: “Pues yo sé que mi Redentor vive, y que en lo venidero ha de levantarse sobre la tierra”.

(CS 301).

ORACIÓN:

DIOS PODEROSO PARA RESUCITAR A LOS MUERTOS. QUE LA PRUEBAS, ENFERMEDADES, E INCLUSO LA MUERTE, NOS MOTIVEN A PEDIRTE: “VENGA TU REINO”. DECLARAMOS QUE CREEMOS EN CRISTO Y CONFIAMOS QUE TIENE PODER PARA TRANSFORMAR LA VIDA O RESUCITARLA. POR JESÚS, AMÉN.