DESAFÍO: SER CARITATIVOS CON LOS NECESITADOS.

LEAMOS HOY 12 DE AGOSTO ECLESIASTÉS 11.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás” (Vers. 1).

COMENTARIO HISTÓRICO DE ECLESIASTÉS 11.-

Este capítulo se inicia inculcando la dadivosidad con los necesitados. Se motiva a no solo repartir siete veces, sino uno más que siete. Por último, se proclama: “Alégrate, joven en tu adolescencia”, pero les recuerda: Dios traerá todo a juicio (Ver. 8). Analicemos la poesía “SEMBRANDO” de Marcos Rafael Blanco.-

“Una tarde de otoño subí a la sierra y al sembrador, sembrando, miré risueño; ¡desde que existen hombres sobre la tierra nunca se ha trabajado con tanto empeño! Quise saber, curioso, lo que el demente sembraba en la montaña sola y bravía; el infeliz me oyó y me dijo con honda melancolía: Siembro robles y pinos y sicomoros; quiero llenar de frondas esta ladera, quiero que otros disfruten de los tesoros que darán estas plantas cuando yo muera. ¿Por qué tantos afanes en la jornada sin buscar recompensa? dije. Y el loco murmuró, con las manos sobre la azada: «Acaso tú imagines que me equivoco; acaso, por ser niño, te asombre mucho el soberano impulso que mi alma enciende; por los que no trabajan, trabajo y lucho; si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende!… ¡Hay que luchar por todos los que no luchan! ¡Hay que pedir por todos los que no imploran! ¡Hay que hacer que nos oigan los que no escuchan! ¡Hay que llorar por todos los que no lloran!». Dijo el loco, y con noble melancolía por las breñas del monte siguió trepando, y al perderse en las sombras, aún repetía: ¡Hay que vivir sembrando! ¡Siempre sembrando!

CITA SELECTA.-

“Donde hay vida se produce aumento y crecimiento; en el reino de Dios existe un intercambio constante: tomar y dar; recibir y entregar al Señor lo que es suyo. A media que se comparten los dones celestiales, se hace lugar para que nuevas corrientes de gracia fluyan hacia el alma desde la fuente viva. Así se obtienen mayor luz, aumento del conocimiento y bendiciones. En esta obra, que incumbe a cada miembro de iglesia, yace la vida y el crecimiento de toda iglesia. La persona cuya vida consiste en recibir constantemente sin nunca dar, no tarda en perder la bendición. Debemos compartir los beneficios recibidos del cielo si deseamos recibir renovadas bendiciones”.

(Testimonios para la Iglesia 6:447).

ORACIÓN:

PADRE NUESTRO. GRACIAS POR DARNOS MUCHAS BENDICIONES ESPIRITUALES Y MATERIALES. TE PEDIMOS QUE PONGAS EN NOSOTROS EL ESPÍRITU DE GENEROSIDAD PARA COMPARTIR CON LAS PERSONAS NUESTROS TALENTOS, TIEMPO, Y DINERO. POR JESÚS, AMÉN.