La única manera en que podemos tener un carácter semejante al de Cristo es cada día abrir nuestro corazón a Su amor y permitir que Su luz brille a través de nosotros en nuestros actos de servicio y bondad hacia los demás
El Camino a Cristo, p. 68
La única manera en que podemos tener un carácter semejante al de Cristo es cada día abrir nuestro corazón a Su amor y permitir que Su luz brille a través de nosotros en nuestros actos de servicio y bondad hacia los demás
El Camino a Cristo, p. 68