“Los que son de la familia de la fe nunca deben descuidar el reunirse juntos; porque este es el medio señalado por Dios para conducir a Sus hijos a la unidad, a fin de que, en amor cristiano y compañerismo, puedan ayudarse, fortalecerse y animarse unos a otros.”
17 Cartas y Manuscritos, Carta 98, 1902