“Si los hombres y las mujeres tienen el hábito de orar dos veces al día antes de pensar en el matrimonio, deberían orar cuatro veces diarias cuando tienen en vista semejante paso. El matrimonio es algo que influirá en su vida y le afectará tanto en este mundo como en el venidero”.
Mensajes para los Jóvenes, pág. 324
