LECCIÓN: DIOS OYE NUESTRAS ORACIONES, CONFIEMOS EN ESTA PROMESA MARAVILLOSA

LEAMOS HOY 7 DE AGOSTO 1 REYES 8.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “y dijo: «Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú arriba en el cielo ni abajo en la tierra, pues tú cumples tu pacto de amor con quienes te sirven y te siguen de todo corazón”. (Vers. 23).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 REYES 8.-

Cuando David trasladó el Arca de la casa de Obed-edom a Jerusalén fue acompañado con regocijo y holocaustos. Para trasladar el Arca al templo que Salomón había construido, se convocó a todo Israel para que acompañara esta gran ceremonia. El pueblo sacrificó incontables holocaustos en honor a Dios. Cuando los sacerdotes introdujeron el Arca al lugar Santísimo, la presencia de Dios se hizo visible por medio de una nube que cubrió todo el templo. Después que se colocaron los muebles y depositado todos los obsequios de oro, Salomón delante de toda la congregación, eleva una oración de dedicación de templo, suplicando que todas las oraciones que se eleven desde ese lugar puedan ser escuchadas y respondidas. La fiesta de dedicación estuvo programada para una semana, pero el regocijo fue tan grande, que se extendió por una semana más.

La oración que Salomón elevó a Dios nos desafía a elevar plegarias de manera constante: 1) Oremos diariamente por el perdón de nuestros pecados; 2) Oremos permanentemente por los miembros de nuestra familia, para que Dios nunca les quite su gracia salvadora; 3) Oremos para que la predicación del evangelio se extienda a todo el mundo, y así el reino de los cielos se acerque más a esta tierra.

CITA SELECTA.-

“Los que hoy ocupan puestos de confianza deben procurar aprender la lección enseñada por la oración de Salomón. Cuanto más elevado sea el cargo que ocupe un hombre y mayor sea la responsabilidad que ha de llevar, más amplia será la influencia que ejerza y tanto más necesario será que confíe en Dios. Debe recordar siempre que juntamente con el llamamiento a trabajar le llega la invitación a andar con circunspección delante de sus semejantes. Debe conservar delante de Dios la actitud del que aprende. Los cargos no dan santidad de carácter. Honrando a Dios y obedeciendo sus mandamientos es como un hombre llega a ser realmente grande. El Dios a quien servimos no hace acepción de personas. El que dio a Salomón el espíritu de sabio discernimiento está dispuesto a impartir la misma bendición a sus hijos hoy”.

(PR 21).

ORACIÓN: QUERIDO PADRE. ESTE DÍA NO TE PEDIMOS BIENES MATERIALES, TE PEDIMOS QUE NOS OTORGUES PAZ ESPIRITUAL, PERDÓN Y VIDA ETERNA. POR JESÚS, AMÉN.