DESAFÍO: TRATAR CON JUSTICIA Y EQUIDAD A QUIENES NOS HAN COLABORADO

LEAMOS HOY 8 DE AGOSTO 1 REYES 9.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Con la ayuda de Hirán, rey de Tiro, que le proporcionó madera de cedro y abeto y todo el oro que quiso. Al terminar, el rey Salomón dio a Hirán veinte villas en la provincia de Galilea. Hirán salió de Tiro a visitar las poblaciones que le daba Salomón, pero no le gustaron, y protestó: ¡Vaya villas que me das, hermano! Las llamó Tierra baldía, y así se llama hoy aquella región”. (Vers. 11-13). 

COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 REYES 9.-

Después de la dedicación del templo, Dios habló por segunda vez con Salomón y le prometió que su presencia permanecería todos los días en el templo. Sin embargo, les señaló que la única condición que debían cumplir era que el rey y los súbditos debían obedecer sus mandamientos, de lo contrario, si desobedecía, serían deportados y el templo sería destruido, porque no estaría la presencia de Dios en medio de ellos. Es necesario resaltar que en este capítulo se muestra el primer acto de injusticia que Salomón cometió durante su reinado. Había prometido a Hiram, rey de Tiro, la entrega de veinte ciudades en compensación por todo el oro, maderas preciosas que se le envió para las diferentes construcciones, así como los obreros expertos en el trabajo de la madera, como de los metales. Cuando Hiram fue a tomar posesión de las ciudades, con profunda decepción exclamó: “Hay hermano mío, ¿qué clase de ciudad son estas que me has dado?” Roguemos a Dios por perdón, si hemos abusado de la confianza de las personas, o si no hemos dado el pago justo por el trabajo que nos realizaron.

CITA SELECTA.-

“Tan gradual fue la apostasía de Salomón que antes de que él se diera cuenta de ello, se había extraviado lejos de Dios. Casi imperceptiblemente comenzó a confiar cada vez menos en la dirección y bendición divinas, y cada vez más en su propia fuerza. Poco a poco fue rehusando a Dios la obediencia inquebrantable que debía hacer de Israel un pueblo peculiar, y conformándose cada vez más estrechamente a las costumbres de las naciones circundantes. Cediendo a las tentaciones que acompañaban sus éxitos y sus honores, se olvidó de la Fuente de su prosperidad. La ambición de superar a todas las demás naciones en poder y grandeza le indujo a pervertir con fines egoístas los dones celestiales que hasta entonces había empleado para glorificar a Dios”.

(PR 39).

ORACIÓN:

DIOS NUESTRO. TE PEDIMOS PERDÓN POR SI HEMOS TRATADO EN FORMA INJUSTA A LAS PERSONAS QUE NOS HAN COLABORADO O NOS HAN HECHO FAVORES. QUE PODAMOS TRATARLOS CON AMOR Y JUSTICIA. POR JESÚS, AMÉN.