NO TENER LA CONDUCTA DE LOS REYES DEL NORTE Y DEL SUR

LEAMOS HOY 15 DE AGOSTO 1 REYES 16.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Por eso estoy a punto de aniquilarte y de hacer con tu familia lo mismo que hice con la de Jeroboán hijo de Nabat”. (Ver. 3).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 REYES 16.-

El reinado del Norte o también llamado reinado de Israel, para distinguirlo del reino del Sur, con su capital Jerusalén, se caracterizó en primer lugar, por el cambio continuo de dinastías: la dinastía de Jeroboam tuvo dos reyes; la dinastía de Basa tuvo dos reyes, y ellos llevaron a la mayor apostasía al pueblo de Israel; la dinastía de Zimri duró solo siete días; la dinastía de Omri tuvo cuatro reyes. La nueva dinastía que surgía exterminaba a la antecesora, de esta manera se cumplía la profecía enviada por Dios. La segunda característica de los reyes del Norte de Israel, fueron perversos y apóstatas. Aunque estos reyes pertenecían al pueblo Escogido, la trayectoria de sus vidas estuvo alejadas del ideal de Dios. Al final de capítulo se menciona el nombre del rey Acab, quien se casó con Jezabel, hija de Et Baal, rey de los sidonios. Jeroboam construyó dos altares con la figura de un becerro. Sin embargo, Acab, aumentó la apostasía, porque construyó un templo a Baal, quien era adorado por los sidonios, caldeos, babilonios, fenicios, cananeos, cartagineses y filisteos. Acab introdujo la adoración a la diosa Asera, quien también es conocida como Astarté o Ishtar por los babilonios. La adoración a Asera se caracterizaba por su sensualidad e incluía la prostitución ritual o sagrada.

CITA SELECTA.-

“No sólo introdujo Acab el culto de Baal en la capital, sino que bajo la dirección de Jezabel erigió altares paganos en muchos “altos,” donde, a la sombra de los bosquecillos circundantes, los sacerdotes y otros personajes relacionados con esta forma seductora de la idolatría ejercían su influencia funesta, hasta que casi todo Israel seguía en pos de Baal. “A la verdad ninguno fue como Acab, que se vendiese a hacer lo malo a los ojos de Jehová… Su casamiento con una mujer idólatra, de un carácter decidido y temperamento positivo, fue desastroso para él y para la nación. Como no tenía principios ni elevada norma de conducta, su carácter fue modelado con facilidad por el espíritu resuelto de Jezabel. Su naturaleza egoísta no le permitía apreciar las misericordias de Dios para con Israel ni sus propias obligaciones como guardián y conductor del pueblo escogido”. (PR 84).

ORACIÓN:

PADRE DE MISERICORDIA. TE PEDIMOS QUE NO SE REPITA EN NUESTRA CONDUCTA LA VIDA IDOLÁTRICA Y APÓSTATA DE ESTOS REYES. DANOS UN DÍA DE VICTORIA Y DE DEPENDENCIA A TUS MANDATOS. POR JESÚS, AMÉN.