DESAFÍO: DISFRUTAR DEL PODER DE LA ORACIÓN, PARA ORAR CON MÁS INTENSIDAD

LEAMOS HOY 17 DE AGOSTO 1 REYES 18.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “¡Respóndeme! Señor, respóndeme, para que esta gente reconozca que tú, Señor, eres Dios, y que estás convirtiendo a ti su corazón”. (Vers. 37).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 REYES 18.-

En el tercer año de sequía, Dios le ordenó a Elías que se presente ante Acab y le pidió al rey que convoque a todo el pueblo de Israel, para que se reúnan en el monte Carmelo. Debían estar presentes los profetas de Baal y de Asera, que sumaban novecientos. Elías pidió que entreguen dos bueyes, para que cada grupo, los seguidores de Baal y lo seguidores de Jehová ofrezcan sobre su altar uno de los animales. No debían poner fuego, sino que el dios que haría descender fuego del cielo, ese sería el verdadero Dios. Elías cedió el primer turno a los cuatrocientos sacerdotes de Baal, quienes durante todo el día clamaron, pero su dios, no hizo descender fuego de los cielos. Cuando llegó la hora de sacrificio de la tarde, Elías edificó un altar con doce piedras, símbolo de las doce tribus de Israel y puso el buey degollado sobre el altar. Para que el milagro sea más categórico, pidió que se derrame agua sobre la leña y el altar. Elías oro a Dios diciendo: “¡Respóndeme! Señor, respóndeme, para que esta gente reconozca que tú, Señor, eres Dios, y que estás convirtiendo a ti su corazón”. (Vers. 37). En respuesta a su plegaria, Dios hizo descender fuego del cielo que consumió el holocausto, las piedras, incluso parte del suelo. La oración de Elías nos demuestra que Dios contesta las oraciones: “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses” (Santiago 5:27). Oremos para que las personas reconozcan que Dios es el Creador y Sustentador del universo.

CITA SELECTA.- 

“¿Por qué los hijos e hijas de Dios han de ser tan remisos para orar, cuando la oración es la llave en la mano de la fe para abrir el almacén del cielo, donde están atesorados los recursos infinitos de la Omnipotencia? Sin oración incesante y vigilancia diligente corremos el riesgo de volvernos indiferentes y de desviarnos del sendero recto. Nuestro adversario procura constantemente obstruir el camino al propiciatorio, para que no obtengamos, mediante fervientes súplicas y fe, gracia y poder para resistir la tentación”. 

(CC 95).

ORACIÓN:

SEÑOR, TE PEDIMOS QUE NOS OTORGUES LA FE QUE TUVO ELÍAS, PARA CONFIAR EN TUS PROMESAS. Y QUE OREMOS CON EL PODER DE ELÍAS. POR JESÚS, AMÉN.