PREGUNTA: ¿QUÉ HACER CUANDO SE AGOTAN LAS FUERZAS?

LEAMOS HOY 18 DE AGOSTO 1 REYES 19.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. (Vers. 4).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 1 REYES 19.-

Cuando Jezabel, se enteró que Elías había matado a los cuatrocientos profetas de Baal, se encolerizó y le mandó un mensaje claro: “Que los dioses me castiguen si mañana, a la misma hora no habrás muerto, de lo contrario que los dioses me castiguen sino cumplo esta promesa”. Elías tuvo miedo, se olvidó que Dios lo protegió los últimos tres años para que Acab no lo encuentre, que lo había alimentado en forma milagrosa por medio de cuervos y de una viuda. Para proteger su vida, prefirió huir, se trasladó a Berseba, ciudad ubicada en el reino del Sur. Cansado de huir, le pidió a Dios que le quitara la vida. Sin embargo, Dios tenía un plan diferente para su profeta. Un ángel lo alimenta dos veces para que adquiera fortaleza para caminar durante cuarenta días hasta llegar al monte Horeb. En ese lugar, la presencia de Dios se hizo visible a través de un silbido apacible. Extraemos las siguientes lecciones: 1) Después de tener una gran victoria, podemos desalentarnos; 2) Debemos velar para que el “éxito” no nos lleve a olvidar el cuidado divino; 3) Cuando las adversidades de la vida nos lleven a pensar que nuestra vida no tiene sentido, rememoremos los momentos en los cuales sentimos la presencia de Dios a nuestro lado.

CITA SELECTA.-

“A todos nos tocan a veces momentos de intensa desilusión y profundo desaliento, días en que nos embarga la tristeza y es difícil creer que Dios sigue siendo el bondadoso benefactor de sus hijos terrenales; días en que las dificultades acosan al alma, en que la muerte parece preferible a la vida. Entonces es cuando muchos pierden su confianza en Dios y caen en la esclavitud de la duda y la servidumbre de la incredulidad. Si en tales momentos pudiésemos discernir con percepción espiritual el significado de las providencias de Dios, veríamos ángeles que procuran salvarnos de nosotros mismos y luchan para asentar nuestros pies en un fundamento más firme que las colinas eternas; y nuestro ser se compenetraría de una nueva fe y una nueva vida”. 

(PR 119).

ORACIÓN:

QUERIDO PADRE. RECONOCEMOS QUE MUCHAS VECES SE HAN AGOTADO LAS FUERZAS PARA LUCHAR CONTRA LAS ADVERSIDADES EN ESTE MUNDO. QUE TU PRESENCIA PUEDA TRAER PAZ A NUESTRAS VIDAS. POR JESÚS, AMÉN.