LECCIÓN: NO DESCONFIAR DE LAS PROMESAS DIVINAS, SINO ACEPTARLAS POR FE

LEAMOS HOY 28 DE AGOSTO 2 REYES 7.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Entonces se dijeron unos a otros: Esto no está bien. Hoy es un día de buenas noticias, y no las estamos dando a conocer. Si esperamos hasta que amanezca, resultaremos culpables. Vayamos ahora mismo al palacio, y demos aviso”. (Ver. 9).

COMENTARIO HISTÓRICO DE 2 REYES 7.-

Ben-adad, rey de Siria, sitió la ciudad de Samaria y provocó tal hambruna que algunas madres se comieron a sus propios hijos. Cuando el rey de Israel escuchó este relato, en lugar de arrepentirse, mandó a buscar a Eliseo para cortarle la cabeza. El profeta Eliseo le anuncia al rey de Israel, que Dios actuará una vez más en beneficio de su pueblo y los alimentos bajarían de precio: 7,3 litros de flor de harina y 14,6 litros de cebada estarían por el precio de 11 gramos de plata cada uno. Ante esta noticia halagüeña, el secretario se burló de la probabilidad del cumplimiento de la profecía, expresando que, aunque se abrieran las ventanas de los cielos sería imposible que se cumpliera. Eliseo le contestó al secretario que la profecía se cumpliría, solo que, por haber dudado del poder de Dios, solo vería el milagro, pero no comería de esa abundancia. Esa misma noche, cuatro leprosos israelitas fueron a pedir alimentos al campamento militar sirio, y descubrieron que los soldados sirios habían huido despavoridos, porque escucharon el sonido de un gran ejército que supuestamente había sido contratado por los israelitas para pelear contra ellos. Los leprosos fueron a dar las buenas noticias a Samaria, y la gente estaba tan desesperada, que salieron corriendo en busca de alimentos, atropellaron y pisaron al secretario del rey, causándole la muerte.

CITA SELECTA.-

“Por medio de los astutos artificios del enemigo las mentes de los hijos de Dios parecen incapaces de comprender las promesas divinas y de apropiarse de ellas. Parecen pensar que únicamente los más escasos chaparrones de la gracia han de caer sobre el alma sedienta. El pueblo de Dios se ha acostumbrado a pensar que debe confiar en sus propios esfuerzos, que poca ayuda ha de recibirse del cielo; y el resultado es que tiene poca luz para comunicar a otras almas que mueren en el error y la oscuridad. La iglesia por mucho tiempo se ha contentado con escasa medida de la bendición de Dios; no ha sentido la necesidad de reclamar los elevados privilegios comprados para ella a un costo infinito”.

(Testimonio para los Ministros 174).

ORACIÓN:

PADRE NUESTRO. EN ESTE DÍA RENOVAMOS NUESTROS VOTOS DE FIDELIDAD A LOS MENSAJES QUE ENVÍAS POR MEDIO DE TUS PROFETAS. POR JESÚS, AMÉN.