ACEPTEMOS LOS PLANES DIVINOS PARA NUESTRA VIDA

LEAMOS HOY 14 DE ENERO JOB 23.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Él, en cambio, conoce mis caminos; si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro” (Ver. 10).

COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 23.-

Analicemos dos verdades de este pasaje: 1) DIOS DICE QUE CONOCE NUESTROS CAMINOS. Algunas personas consideran negativo que Dios conozca nuestros caminos, motivaciones y pensamientos, porque no queremos ser descubiertos en nuestras malas acciones. Sin embargo, debemos regocijarnos que Dios conozca los detalles de nuestra vida, porque puede socorrernos, alentarnos y dirigirnos en nuestro camino hacia la tierra prometida. Dios nos conoce desde antes que hayamos sido formados: “Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré” (Jer 5:1). Envía a sus ángeles para cuidarnos en todo momento: El ángel del SEÑOR acampa alrededor de los que le temen, y los rescata (Sal 34:7). Dios nos protege y no permite que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas; 2) LAS PRUEBAS NOS PULEN PARA QUE SEAMOS METALES PRECIOSOS. La Biblia señala, que las pruebas son parte del proceso que Dios tiene: “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo” (1 Ped 1:7).

CITA SELECTA.-

“Cuando él permite que suframos pruebas y aflicciones, es “para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad”.8 Si la recibimos con fe, la prueba que parece tan amarga y difícil de soportar resultará una bendición. El golpe cruel que marchita los gozos terrenales nos hará dirigir los ojos al cielo. ¡Cuántos son los que nunca habrían conocido a Jesús si la tristeza no los hubiera movido a buscar consuelo en él! Las pruebas de la vida son los instrumentos de Dios para eliminar de nuestro carácter toda impureza y tosquedad. Mientras nos labran, escuadran, cincelan, pulen y bruñen, el proceso resulta penoso, y es duro ser oprimido contra la muela de esmeril. Pero la piedra sale preparada para ocupar su lugar en el templo celestial. El Señor no ejecuta trabajo tan consumado y cuidadoso en material inútil. Únicamente sus piedras preciosas se labran a manera de las de un palacio.”. 

(DMJ 15).

OREMOS:

GRACIAS PADRE AMADO PORQUE TE PREOCUPAS HASTA POR LOS DETALLES MÁS SENCILLOS DE NUESTRA EXISTENCIA. LAS PRUEBAS QUE PERMITES QUE NOS TOQUEN, PUEDAN ACERCARNOS MÁS A TU PRESENCIA Y QUE SEAMOS CONSIDERADOS COMO TESOROS. POR JESÚS, AMÉN.