INTERROGANTE: ¿CÓMO AYUDAMOS A NUESTROS PRÓJIMOS?

LEAMOS HOY 17 DE ENERO JOB 26.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “¿En qué ayudaste al que no tiene poder? ¿Cómo has amparado al brazo sin fuerza? (Ver. 2).

COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 26.-

Job interroga a sus amigos para saber si ellos han ayudado a los menesterosos. Antes que Dios nos haga estas mismas preguntas en el juicio final, decidamos hacer lo siguiente: 1) Ayudemos a los necesitados. El principio básico del cristianismo se centra en el AMOR. El amor debe manifestarse en dos direcciones: amor a Dios y amor al prójimo. El versículo seleccionado para hoy, hace énfasis en la práctica del amor hacia el prójimo. Es contradictoria esta práctica, si en caso está siendo ejercitada por nosotros: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto” (1 Juan 4:20). Dios nos otorga bendiciones mucho más abundantes de la que necesitamos, para que podamos compartir con los menesterosos y pobres; 2) Apoyemos a los que están desanimados o frustrados. Jesús es nuestro ejemplo y modelo para ayudar a las personas que están desanimadas: “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel” (Isa 61:1). Otorguemos un abrazo, un apretón de manos, una palabra de consuelo, unas frases de apoyo, de esta manera nuestro entorno tendrá una atmósfera feliz.

CITA SELECTA. –

“Debemos anticiparnos a las tristezas, las dificultades y angustias de los demás. Debemos participar de los goces y cuidados tanto de los encumbrados como de los humildes, de los ricos como de los pobres. “De gracia recibisteis—dice Cristo—, dad de gracia”.8 En nuestro derredor hay pobres almas probadas que necesitan palabras de simpatía y acciones serviciales. Hay viudas que necesitan simpatía y ayuda. Hay huérfanos a quienes Cristo ha encargado a sus servidores que los reciban como una custodia de Dios. Demasiado a menudo se los pasa por alto con negligencia. Pueden ser andrajosos, toscos, y aparentemente sin atractivo alguno; pero son propiedad de Dios. Han sido comprados con precio, y a su vista son tan preciosos como nosotros.”

(PVGM 318).

ORACIÓN:

DIOS DE AMOR. DESPIERTA EN NUESTRO SER UN AMOR PROFUNDO HACIA EL PRÓJIMO. QUE SEAMOS AYUDA Y FORTALEZA PARA LOS DÉBILES Y NECESITADOS. QUE PODAMOS COMPARTIR LAS BENDICIONES PARA SUPLIR LAS NECESIDADES DE NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS. POR JESÚS, AMÉN.