DESAFÍO: PRACTIQUEMOS LA VERACIDAD EN TODO MOMENTO

LEAMOS HOY 18 ENERO JOB 27.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Mis labios no pronunciarán maldad alguna, ni mi lengua proferirá mentiras”. (Ver. 4).

COMENTARIO HISTÓRICO DE JOB 27.-

Una persona veraz, es aquella que dice, usa o profesa siempre la verdad. Es un desafío para el cristiano, siempre decir la verdad. La Biblia sostiene: 1) “No levantarás contra tu prójimo falso testimonio”; 2) “No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis el uno al otro”; 3) El profeta amonesta: “No dirá mentira, ni en la boca de ellos se hallará lengua engañosa”. Existe la duda si un cristiano siempre debe decir la verdad. Estas dos historias de la segunda guerra mundial tienen que hacernos reflexionar: 1) La Sra. Hasel cuando se le preguntó si tenía al niño judía Fritz en su casa, ella confiando en que Dios se encargaría de que todo fuera para bien, miró al soldado directamente a los ojos y le dijo que, como oficial del ejército alemán, él sabía cuál era su responsabilidad, y que por lo tanto estaba invitado a cumplirla. Sintiéndose culpable, con la maldad de su acción ahora totalmente sobre sus hombros, el nazi se dio media vuelta y abandonó el lugar. 2) La Sra. Knapiuk vivía en Polonia. Cierto día, una niña judía que era perseguida por los soldados alemanes irrumpió en la habitación y se escondió debajo de la cama. Ella sabía, cuán peligroso podía resultar esto, porque en la casa contigua un panadero y su hija habían sido arrestados y llevados a un campo de concentración por haberle vendido pan a un judío. La Sra. Knapiuk era una mujer de mucha fe, pero como todo sucedió con tanta rapidez, no atinó a pensar qué hacer. De manera que se sentó a la mesa, abrió su Biblia, y comenzó a leerla y a orar. Cuando uno de los soldados alemanes irrumpió en la casa, inmediatamente reconoció lo que leía. Entonces sólo musitó: “Buena mujer”, y al instante abandonó la habitación.

CITA SELECTA.-

“A muchos que no temen engañar a sus semejantes se les ha enseñado que es una cosa terrible mentir a su Hacedor, y el Espíritu Santo les ha hecho sentir que es así. Cuando están bajo juramento, se les recuerda que no declaran sólo ante los hombres, sino también ante Dios; que si mienten, ofenden a Aquel que lee el corazón y conoce la verdad. El conocimiento de los castigos terribles que recibió a veces este pecado tiene sobre ellos una influencia restrictiva.”. 

(DMJ 59).

ORACIÓN:

DIOS DE VERDAD. TE PEDIMOS QUE TRANSFORMES NUESTRA FORMA DE PENSAR, PARA NO RACIONALIZAR O JUSTIFICAR LA MENTIRA. QUE TU SANTO ESPÍRITU NOS CAPACITE PARA SIEMPRE DECIR LA VERDAD DELANTE DE LOS HOMBRES. POR JESÚS, AMÉN.