INTERROGANTE: ¿QUÉ SIGNIFICA DIOS PARA TU VIDA?

LEAMOS HOY 25 DE JUNIO SALMOS 144.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Él es mi Dios amoroso, mi amparo, mi más alto escondite, mi libertador, mi escudo, en quien me refugio”.  (Ver. 2).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 144.-

El salmo 144 fue escrito por David, y algunos consideran que fue escrito como alabanza para ensalzar el poder y el socorro de Dios cuando venció a Goliat. El salmo se divide en: Súplica de mediación de Dios en contra de sus enemigos; Alabanza por ser librado de los hombres vanos y malos; Proclamación del gozo y la alegría que sienten los que sirven a Dios. En éste salmo, David resalta seis características de Dios. ¿Con cuáles de estas características divinas usted se siente seguro (a)? 1) MI DIOS AMOROSO.- Nos podemos cobijar en su constante amor para recibir pertenencia, consuelo, esperanza y seguridad; 2) MI AMPARO.- Cantemos: “Mientras ruja la tormenta de mi vida en derredor, al amparo de la roca salvo estoy, si la tempestad aumenta, no tendré ningún temor. Al amparo de la roca salvo estoy”; 3) MI MÁS ALTO ESCONDITE.- Nuestro Dios tiene poder para escondernos en las alturas más inaccesibles, donde ningún ser humano o ser demoniaco pueda alcanzarnos; 4) MI LIBERTADOR.- Al repasar la historia del libro de los jueces, reavivemos nuestra confianza en ese Dios que actúa y nos liberta de los pecados pasados y de las tentaciones presentes; 5) MI ESCUDO.- Dios es nuestra protección para neutralizar los dardos encendidos del enemigo, y para protegernos de todo mal: 6) MI REFUGIO.- El lugar más seguro para escondernos y protegernos de cualquier tormenta espiritual, económica, social o mundial, consiste en refugiarnos bajo la poderosa mano de Dios.

CITA SELECTA.-

“Un cambio maravilloso se ha realizado en aquellos que conservaron su integridad ante la misma muerte. Han sido librados como por ensalmo de la sombría y terrible tiranía de los hombres vueltos demonios. Sus semblantes, poco antes tan pálidos, tan llenos de ansiedad y tan macilentos, brillan ahora de admiración, fe y amor. Sus voces se elevan en canto triunfal: “Dios es nuestro refugio y fortaleza; socorro muy bien experimentado en las angustias. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea conmovida, y aunque las montañas se trasladen al centro de los mares; aunque bramen y se turben sus aguas, aunque tiemblen las montañas a causa de su bravura”. Salmos 46:1-3

(CS 622).

OREMOS:

DIOS TODOPODEROSO. MUCHAS GRACIAS POR SER UN DIOS AMOROSO, NUESTRO AMPARO, NUESTRA MÁS ALTO ESCONDITE, NUESTRO LIBERTADOR, NUESTRO ESCUDO, NUESTRO REFUGIO. ALABAMOS TU NOMBRE. POR JESÚS, AMÉN.