DESAFÍO: RAZONES PARA ALABAR A DIOS.

LEAMOS HOY 28 DE JUNIO SALMOS 147.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “El sana a los abatidos de corazón, Y venda sus heridas.” (Ver. 3).

COMENTARIO HISTÓRICO DE SALMOS 147.-

Se cree que este salmo fue cantado en la dedicación de los muros en el tiempo de Nehemías. Este salmo se caracteriza por hacer tres llamados a la adoración: Bueno es cantar salmos a nuestro Dios; cantar alabanzas, por el sustento que Dios da a sus criaturas; alabar a Dios porque otorga paz a los pueblos. El salmo es considerado como el “Catálogo de las razones para alabar a Dios”: 1) SANA A LOS ABATIDOS DE CORAZÓN.- ¿Qué circunstancias nos están desalentando para enfrentar con optimismo nuestro cotidiano vivir? Probablemente nuestras respuestas se escuchen al unísono: “ESTAMOS ANGUSTIADOS POR EL COVID-19”, porque la epidemia está produciendo: enclaustramiento, pérdida de empleos, disminución de los salarios, temor a ser contagiados, muerte de nuestros seres amados e incertidumbre del futuro. En éstas circunstancias cantemos para expresar que confiamos en la dirección divina: “Alzaré mis ojos a los montes, ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor que hizo los cielos y la tierra”; 2) AGRADECER PORQUE VENDA NUESTRAS HERIDAS.- La parábola del buen samaritano es una ilustración de lo que Dios hace por nosotros: Cura nuestras heridas; nos carga en sus brazos, paga por nuestra recuperación hasta nuestro restablecimiento.

CITA SELECTA.-

“Presentad a Dios vuestras necesidades, tristezas, gozos, cuidados y temores. No podéis agobiarle ni cansarle. El que tiene contados los cabellos de vuestra cabeza no es indiferente a las necesidades de sus hijos. “Porque el Señor es muy misericordioso y compasivo.” Su amoroso corazón se conmueve por nuestras tristezas y aun por nuestra presentación de ellas. Llevadle todo lo que confunda vuestra mente. Ninguna cosa es demasiado grande para que Él no la pueda soportar, pues sostiene los mundos y rige todos los asuntos del universo. Ninguna cosa que de alguna manera afecte nuestra paz es tan pequeña que Él no la note. No hay en nuestra experiencia ningún pasaje tan obscuro que Él no lo pueda leer, ni perplejidad tan grande que no la pueda desenredar… El “sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.”

(CC 100).

ORACIÓN:

DIOS NUESTRO. GRACIAS PORQUE VIENES EN NUESTRO AUXILIO PARA FORTALECER NUESTROS CORAZONES ANGUSTIADOS POR LA PANDEMIA DEL COVID-19. TE AGRADECEMOS PORQUE VINISTE A ESTE MUNDO PARA CURAR Y SANAR NUESTRAS HERIDAS. POR JESÚS, AMÉN.