¿CONFIAMOS QUE NUESTRO DIOS NOS PUEDE LIBRAR?

LEAMOS HOY 26 DE SEPTIEMBRE ISAÍAS 36.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Mirad que no os engañe Ezequías diciendo: Jehová nos librará. ¿Acaso libraron los dioses de las naciones cada uno su tierra de la mano del rey de Asiria?” (Ver. 18).

COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 36.-

El capítulo 36 narra la invasión de Senaquerib a Judá, capturando 46 ciudades fortificadas. Desde la ciudad de Laquis, envía una embajada compuesta por altos oficiales, entre ellos al Rabsaces, para disuadir al rey Ezequías que se rinda. Sin embargo, cuando Senaquerib oyó el informe que no se rendirían porque confiaban en Dios, se enojó y expresó palabras blasfemas contra Jehová, el Dios de Israel: “Como los dioses de las gentes de los países no pudieron librar su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezequías los libraría de su mano” La jactanciosa amenaza iba acompañada por este mensaje: “No te engañe tu Dios en quien tú confías, para decir: Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiria. He aquí tú has oído lo que han hecho los reyes de Asiria a todas las tierras, destruyéndolas; ¿y has tú de escapar? ¿Libráronlas los dioses de las gentes, que mis padres destruyeron?” Cuando nos encontremos con problema de difícil solución, recordemos que DIOS NOS PUEDE LIBRAR.- Repitamos como los hebreos: He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará”.

CITA SELECTA.-

“Después de separarse de los príncipes de Judá, los representantes asirios se comunicaron directamente con su rey, que estaba con la división de su ejército que custodiaba el camino hacia Egipto. Cuando oyó el informe, Senaquerib escribió “letras en que blasfemaba a Jehová el Dios de Israel, y hablaba contra él, diciendo: Como los dioses de las gentes de los países no pudieron librar su pueblo de mis manos, tampoco el Dios de Ezequías librará al suyo de mis manos.” 2 Crón 32:17. La jactanciosa amenaza iba acompañada por este mensaje: “No te engañe tu Dios en quien tú confías, para decir: Jerusalem no será entregada en mano del rey de Asiria. He aquí tú has oído lo que han hecho los reyes de Asiria a todas las tierras, destruyéndolas; ¿y has tú de escapar? ¿Libráronlas los dioses de las gentes, que mis padres destruyeron, es a saber, Gozán, y Harán, y Reseph, y los hijos de Edén que estaban en Thalasar?” 2 Rey 19:10-13 (PR 263).

ORACIÓN:

DIOS NUESTRO Y PADRE ETERNO. TE PEDIMOS PERDÓN, PORQUE EN ALGUNAS CIRCUNSTANCIAS DUDADOS DE TU PODER. TE SUPLICAMOS QUE AUMENTES NUESTRA FE PARA QUE CONFIEMOS EN TU PROVIDENCIA, EN TU DIRECCIÓN Y EN TU PODER SOBRE LAS HUESTES DEL MAL. POR JESÚS, AMÉN.