LOS TEMORES Y MIEDOS DESAPARECEN CUANDO SENTIMOS LA PRESENCIA DE DIOS A NUESTRO LADO

LEAMOS HOY 1 DE OCTUBRE ISAÍAS 41.

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Ver. 10). 

COMENTARIO HISTÓRICO DE ISAÍAS 41.-

La profecía de este capítulo se le llama el “profético perfecto”, porque Isaías escribe como si ya hubiera sucedido, pero la profecía es para el futuro. En esta profecía, se resalta que Dios es el encargado de ejecutar la justicia divina contra las naciones, pero al mismo tiempo, se ofrece cuidado y protección a sus hijos fieles. Se hacen dos preguntas retóricas para mostrar la soberanía de Dios: ¿Quién hizo? ¿Quién llama desde el principio? Dios mismo responde: “Yo Jehová el primero y el postrero”. En el versículo 10 se presentan tres promesas: 1) NO TEMAS, PORQUE YO ESTOY CONTIGO.- Hay muchas razones que justifican el vivir con temor: Incertidumbre laboral; inseguridad: asaltos, robos y asesinatos. ¿Quién no tiene temor de enfermar de Covid-19 o fallecer por esta pandemia? Ante estas perplejidades, Dios nos dice: Yo estoy contigo, estoy a tu lado para darte fuerzas; 2) YO SOY TU DIOS TE ESFUERZO Y TE AYUDO.- Recordemos que no estamos solos y abandonados en este mundo, Dios está siempre a nuestro lado para brindarnos fuerzas, consuelo, soluciones a todos nuestros problemas ; 3) SIEMPRE TE SUSTENTARÉ CON MI JUSTICIA.- Dios nos sostiene en forma diaria para que actuemos con justicia, rectitud e imparcialidad.

CITA SELECTA.-

“En todas nuestras pruebas, tenemos un Ayudador que nunca nos falta. Él no nos deja solos para que luchemos con la tentación, batallemos contra el mal, y seamos finalmente aplastados por las cargas y tristezas. Aunque ahora esté oculto para los ojos mortales, el oído de la fe puede oír su voz que dice: No temas; yo estoy contigo. Yo soy “el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos.” He soportado vuestras tristezas, experimentado vuestras luchas, y hecho frente a vuestras tentaciones. Conozco vuestras lágrimas; yo también he llorado. Conozco los pesares demasiado hondos para ser susurrados a ningún oído humano. No penséis que estáis solitarios y desamparados”

(DTG 446).

ORACIÓN:

DIOS NUESTROS. GRACIAS POR TUS MARAVILLOSAS PROMESAS. PORQUE NOS PROMETES QUE SIEMPRE ESTARÁS A NUESTRO LADO. TU COMPAÑÍA ALEJA EL TEMOR Y NOS DA SEGURIDAD EN MEDIO DE ESTA TERRIBLE PANDEMIA. TE PEDIMOS QUE NOS AYUDES Y SUSTENTES. POR JESÚS, AMÉN.