Pero nadie se engañe a sí mismo con el pensamiento de que Dios, en su grande amor y misericordia, salvará aun a aquellos que rechazan su gracia.
El Camino a Cristo, pg. 23
Pero nadie se engañe a sí mismo con el pensamiento de que Dios, en su grande amor y misericordia, salvará aun a aquellos que rechazan su gracia.
El Camino a Cristo, pg. 23