La fe no es la base de nuestra salvación, pero es la gran bendición: el ojo
Dios nos Cuida, pg. 171
que ve, el oído que oye, los pies que corren, la mano que aferra.
La fe no es la base de nuestra salvación, pero es la gran bendición: el ojo
Dios nos Cuida, pg. 171
que ve, el oído que oye, los pies que corren, la mano que aferra.