“El alimento no debe ser lavado; no se necesita beber nada con los alimentos. Cómase con lentitud, y permítase que la saliva se mezcle con los alimentos. Cuanto más líquido se introduzca en el estómago con las comidas, tanto más difícil es que lo alimentos se digieran…”
Mensajes Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 504 – 505
