Los ministros no debieran utilizar la adulación ni hacer acepción de personas. Siempre ha existido, y todavía existe, gran peligro de equivocarse en esto, de hacer una pequeña diferencia con los ricos, o adularlos tributándoles atenciones especiales, si es que no se usan palabras.
Otra razón que ofrezco como disculpa por llamar la atención nuevamente al tema del vestido, es que ni una sola entre veinte hermanas que profesan creer en los Testimonios ha dado el primer paso hacia la reforma de la vestimenta. Podrá decirse que la Hna. White usa en público vestidos más largos que los que recomienda a otras mujeres, a lo cual replico: Cuando visito un lugar para hablar a las gentes que no conocen el tema de la reforma de la vestimenta y donde hay prejuicio, estimo que es mejor ser cuidadosa y no cerrar los oídos del público por usar un vestido que se podría considerar censurable.
Queridos hermanos y hermanas: La razón por la que vuelvo a presentar el tema sobre la manera de vestir, es que algunos no han comprendido lo que escribí anteriormente.
Cuando se encuentre entre hermanas, actúe con reserva. No importa que piensen que carece de cortesía. Si las hermanas, casadas o solteras, manifiestan actitudes familiares hacia usted, rechácelas. Sea áspero y decidido para que ellas finalmente entiendan que usted no adolece de esa debilidad. Cuando esté frente a los jóvenes, y en todo momento, actúe con seriedad y en forma solemne.
Vi que usted se ha sentido fuerte en sí mismo y que ha pensado que tenía argumentos imposibles de contradecir, por lo que no ha confiado en el poder del Señor. Se ha lanzado con excesiva frecuencia sobre el terreno de Satanás para hacer frente a un opositor…
Esta clase de personas no sabe realmente lo que cree, ni las razones de su creencia. Nunca aprenden y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. Se levanta un hombre con opiniones extraviadas y erróneas, y asevera que Dios le ha enviado con una luz nueva y gloriosa, y que todos deben creer lo que predica. Algunos que no tienen fe establecida, que no están sujetos al cuerpo, sino que andan al garete sin ancla que los retenga, reciben ese viento de doctrina.
Ha habido en la iglesia una gran falta de generosidad cristiana. Los que estaban en la mejor posición para hacer progresar la causa de Dios, han hecho poco. Dios ha atraído misericordiosamente a una clase de personas al conocimiento de la verdad para que apreciase el inestimable valor de ésta en comparación con los tesoros terrenales. Jesús les ha dicho: “Seguidme.”
La obediencia y la sumisión a los requerimientos de Dios son las condiciones que expone el apóstol inspirado, por las cuales llegamos a ser hijos de Dios y miembros de la familia real. Jesús ha rescatado por su propia sangre, del abismo y la ruina a la cual Satanás los obligaba a ir, a todo niño y joven, y a todo hombre y mujer.
Introduce en el día de hoy las aflicciones de mañana, amarga su corazón, impone cargas y nubes a los que la rodean y se fabrica pruebas. El precioso tiempo de gracia que Dios le ha dado para que haga bien y se enriquezca con buenas obras, Vd. lo emplea imprudentemente en pensamientos de pesar y en edificar castillos en el aire.
La vida eterna es de valor infinito y nos costará todo lo que poseemos. Se me mostró que no estimamos debidamente las cosas eternas. Todo lo que es digno de posesión, aun en este mundo, debe obtenerse mediante esfuerzo y a veces por el sacrificio más penoso.